Historia Contemporanea, III Reich y Alemania Nacionalsocialista

La Nueva Cancillería del Reich

En agosto de 1938, se llevó a cabo la ceremonia de culminación que marcó la etapa intermedia en la construcción de la Nueva Cancillería del Reich de Adolf Hitler en Berlín. Construida para durar mil años, en menos de siete yacía en ruinas con el cadáver carbonizado de Hitler enterrado en sus jardines. A través de la historia, la arquitectura ha sido siempre utilizada por el poder con fines claramente ideológicos y propagandísticos. Para los nacionalsocialistas, el arte también era un símbolo de identidad de la nueva Alemania, la materialización del volksgeist, el espíritu del pueblo y de la superioridad de la raza aria. La armonía o la monotonía, según quien lo interprete, que primará en sus edificios públicos será el equivalente a la homogeneidad ideológica y racial de los alemanes, donde el individuo quedará diluido entre la masa. En contraposición al arte degenerado (Entartete Kunst), el régimen favoreció lo que los nazis llamaban “arte heroico” que exaltaba valores como la pureza racial, la belleza, el militarismo y la obediencia. Hitler creía que la nueva Alemania debería ser una armónica comunión entre el gusto por la belleza de los atenienses y el culto por la fuerza y la pureza racial de los espartanos. Los esfuerzos del aparato estatal se dirigirán, por tanto, a dotar al régimen de su propia personalidad arquitectónica, esto es, que la cultura y la sociedad debían reflejarse en una arquitectura específicamente nacionalsocialista. Uno de los mejores ejemplos sería el edificio de la Nueva Cancillería del Reich, en Berlín, la Haus des Grossdeutschen Reiches.

El 21 de Septiembre de 1736, Federico Guillermo I de Prusia donaba unos terrenos al Mayor General de Caballería y Coronel del regimiento de granaderos montados, a la sazón favorito real, Conde Adolf Friedrich von der Schulemburg-Wolfburg; con esta donación el rey pretendía fomentar el auge de la industria e iniciar la construcción del sector norte de la Wilhelmstrasse. En estos terrenos se construirá un nuevo edificio, entre 1738-1739, un palacio aristocrático erigido bajo la dirección de la Comisión Real de Construcción que será conocido como Palais Schulenburg. Durante un corto período de tiempo en la década de 1790, el Palacio Schulenburg perteneció a Sophie von Dönhoff, la esposa morganática del rey Federico Guillermo II antes de caer en posesión en 1975 del  príncipe prusiano-polaco Anton Radziwiłł. Radzwill y su esposa, Luise Friederike de Prusia, hija del hermano menor de Federico el Grande, se mudaron aquí en 1796, en el centro de Berlín (en la entonces Wilhelmstrasse 77) que a partir de ahora se conocería como el «Palais Radziwiłł». Durante casi veinte años, el Palais Radziwiłł acogió visitas periódicas de personalidades, artistas y académicos muy conocidos. Personajes tan famosos como Johann Wolfgang von Goethe, Frederic Chopin, Wilhelm y Alexander von Humboldt, Felix Mendelssohn-Bartholdy y Karl Friedrich Schinkel. De hecho, los «Salones» de los Radziwills eran tan populares que se convirtieron en un símbolo del «Berlín polaco».

Palais Radziwill en Wilhelmstrasse 77 (hoy n° 93) en un grabado que lo representa a principios del siglo XIX 

Fue capturado por las tropas del Imperio francés en 1806 y sirvió temporalmente como sede del alcalde de la ciudad de Napoleón durante la ocupación. Restaurado entre 1827 y 1828 por Schinkel, la familia Radziwiłł vivió en su palacio durante tres generaciones más hasta que se les quedó pequeño y en 1869 la residencia fue vendida al reino de Prusia. por iniciativa de Otto von Bismarck. Quizás el hecho de que el edificio estuviera situado cerca del Ministerio de Asuntos Exteriores, donde el Canciller tenia sus oficinas hasta ese momento, puede haber sido la razón principal de esta adquisición en particular. El edificio fue refinanciado con las reparaciones de guerra pagadas por la Tercera República Francesa después de la Guerra Franco-Prusiana e inaugurado como la cancillería del nuevo Imperio alemán con el Congreso de Berlín de 1878. Paradójicamente, Bismark no era precisamente un amigo de Polonia. Para mediados del siglo XIX, la zona entorno a la Wilhelmstrasse berlinesa, el mas aristocrático barrio de la capital, se convertirá en el centro del poder político de Alemania y poco a poco, se irán situando aquí los principales edificios gubernamentales. Ya en la década de 1790 el que el estado de Prusia había comenzado a adquirir propiedades y edificios a lo largo de Wilhelmstraße para usar con fines públicos. El objetivo de estas acciones era preservar Wilhelmplatz y la imagen del área circundante como la ventana a la tradición aristocrática prusiana. Poco a poco, los ministerios y las autoridades independientes comenzaron a establecerse aquí.

Palacio Radziwill , sede de la Vieja Cancillería del Reich.

Tras las obras de mejora y adecuación que se desarrollaron entre 1875-1878 , realizadas por Georg Wilhelm Joachim Neumann será utilizado como residencia oficial y sede del Canciller, pasando a denominarse desde entonces como Cancillería del Reich. Hasta este momento, el Canciller tenía su residencia en el cercano Ministerio de Asuntos Exteriores. El Palacio Radzwill será sede del Congreso de Berlín, que se reunirá en el salón de baile de su primera planta, en el pabellón central en 1878. Tras Bismarck, otros siete cancilleres imperiales ocuparán su lugar en este edificio. Pinturas prestadas por las colecciones prusianas decoraban el interior junto a los retratos de los cancilleres del Reich.

vista del Salón y el invernadero del Palacio Radzwill en 1927

Aunque los cancilleres del Reich anteriores a 1918 restauraron el edificio con diversos grados de gusto, poco a poco se fue deteriorando después de la revolución de 1918. Para finales de los años 20 del siglo pasado, el edificio necesitaba de más espacio y así la primera gran ampliación de la Cancillería sería inaugurada por el presidente von Hindemburg con ocasión del 60 aniversario de la fundación del Reich, el 18 de enero de 1931. Obra de Eduard Jobst Siedler y Robert Kisch se construyo entre 1928 y 1931 sobre el Palacio Voss, demolido unos años antes.

Edificio anexo o expansión de la vieja Cancillería del Reich inaugurada en 1931

Con la llegada al poder de los nacionalsocialistas, Hitler decidió reformar el edificio que ya acusaba los achaques de la edad. Además, tampoco lo creía apropiado para albergar la sede de la Cancillería del Reich, calificándolo como “adecuado para una empresa jabonera, pero no como la sede de un poderoso Reich”. El parque que rodeaba el edificio se había sido abandonado gradualmente; la renuencia a reemplazar los árboles viejos y moribundos por otros nuevos condujo cada vez más a rellenar estos huecos primero con ladrillos y luego con hormigón, y con el paso de los años prácticamente ya no quedaba ningún parque, sino más bien «una escena que se asemejaba al bosque de Houthulst después de tres años de fuego de artillería británico«, en palabras del propio Hitler.

En 1934 la parte más ancha de la estructura del techo estaba podrida y los pisos completamente deteriorados. En las habitaciones en las que se realizaban las recepciones diplomáticas, una orden policial restringió el número de personas presentes en un momento dado a un máximo de 60, ante el peligro de derrumbe. Sin embargo, unos meses antes, con motivo de una recepción del presidente del Reich, von Hindenburg, alrededor de 100 invitados y sirvientes se reunieron en la sala con el resultado de que el piso se partió revelando vigas que consistían en nada más que madera podrida que podría desmoronarse. Una tormenta de lluvia dejo entrar agua, que fluyó hacia las habitaciones de la planta baja desbordándose por todas las aberturas disponibles, incluidos los baños. Dado que los antecesores en el cargo a Hitler sólo podían contar, generalmente, con un período breve de mandato, no se sintieron obligados ni a retirar la basura dejada por quienes habían ocupado el lugar antes que ellos, ni tomar medidas para que sus sucesores encontraran una situación mejor. Para 1934, el edificio había caído en un estado de abandono total, con techos y áticos desmoronados, papel tapiz y pisos en descomposición y en todas partes un hedor a descomposición apenas soportable. Hitler también detestaba el anexo construido durante el mandato de Hindemburg, del que pensaba que «desde el exterior daba la impresión de un almacén o del edificio de la brigada de bomberos de la ciudad, era desde el interior como un sanatorio para tuberculosos«.

Sala del Consejo de Ministros en la vieja Cancillería del Reich

Así, entre 1934 y 1935 todo el conjunto verá una nueva renovación, esta vez a cargo de Paul Ludwig Troost, en ese momento arquitecto predilecto del Führer, para su adecuación como residencia oficial y oficinas del Canciller Adolf Hitler. Esta renovación tenia como objetivo:

1) trasladar las habitaciones de alojamiento y recepción, en la medida de lo posible, a la planta baja y

2) equipar el primer piso para los requisitos prácticos de la Cancillería del Reich.

Hasta entonces, la oficina del canciller del Reich estaba ubicada en una habitación que en palabas del propio Hitler «era conveniente para la Wilhelmplatz pero que en tamaño y disposición era más bien como la habitación de mal gusto de un representante general de cigarrillos y productos de tabaco en una empresa mediana. el calor hacía imposible trabajar en esta habitación con las ventanas cerradas, y si estaban abiertas el ruido era prohibitivo».

Oficina del Canciller del Reich desde la que trabajará Hitler sus primeros años como Canciller

Como las recepciones tanto de los cancilleres como del presidente del Reich ( que vivía allí mientras se reconstruía el palacio presidencial) se habían celebrado hasta ese momento en la Cancillería, se habían reservado para este propósito las habitaciones superiores. Sin embargo esto significaba que estaban vacíos y no tenían ningún uso práctico durante la mayor parte del año. Por esta razón las salas de recepción se trasladarán ahora a la planta baja y se convertirán en oficinas las que dan al jardín en el primer piso desocupado. El antiguo salón de congresos, que no se utilizaba, se destinó a las reuniones del Gabinete. La nueva mesa diseñada Troost fue la pieza central de la sala; hecha de madera dura, estaba rodeada por treinta sillas que costaron 10.000 Reichsmarks cada una ( alrededor de 50.000 dólares actuales). Cada una de estas sillas tenía el emblema nacional tapizado en el respaldo. Estos muebles fueron trasladaos, como veremos, a la nueva Reichskabinettsaal de la Nueva Cancillería en 1939.

Nueva sala del Consejo de ministros de la Vieja Cancillería del Reich

Pero el conjunto seguía quedándose pequeño día a día al nuevo gobierno y a sus necesidades de representación. De este modo, el salón de Recepciones, también conocido como de los diplomáticos o de baile, fue el primer gran edificio del conjunto de la Cancillería del Reich encargado por Adolf Hitler. Será el arquitecto profesor Leonard Gall el encargado del proyecto, que se llevará a cabo en los jardines de la Cancillería. Con una capacidad de unas 200 personas, el proyecto además incluía la construcción de un refugio antiaéreo subterráneo y un anexo sobre la fachada norte que albergaba los apartamentos privados de Hitler. Este primer refugio antiaéreo, ampliado en 1943, servirá de refugio a la familia Goebbles a partir de abril de 1945 y hasta su muerte.

En 1934 tras la muerte del Presidente von Hindemburg, Adolf Hitler asume la presidencia del Reich junto con la Cancillería y de nuevo será necesario más espacio, motivo por el cual se adquiere el contiguo Palacio Borsig. Albert Speer recibió aquí su primera comisión para el desarrollo de la Cancillería del Reich. En poco tiempo, y sin ningún cambio en la apariencia externa, el edificio, que había sido construido por el arquitecto Lucae, se alineó con el edificio tipo fábrica ya construido en la Wilhelmstrasse y se equipó internamente en una escala lujosa. Aquí serán ubicados nuevos salones de recepción, la Präsidialkanzlei y la Wehrmachtsadjutantur así como parte de la Cancillería del Partido de Bhouler y la dirección de las SA.

Vista del Palacio Borsig, en la confluencia de la Wilhelmstrasse con la Voss Strasse. A la derecha puede apreciarse el edificio de la extensión de la Vieja Cancillería del Reich

En 1935 Speer añadirá su ya famoso balcón, el «Führerbalkon», en la fachada principal del edificio anexo, desde el cual el Führer presidía desfiles de las organizaciones del Partido y paradas militares. Tanto Speer como Goebbles tratarán posteriormente de situar su construcción en 1933 como vínculo simbólico con la asunción del poder por parte de los nacionalsocialistas.

Anexo de la vieja Cancillería del Reich en una fotografía posterior a 1938, dado que las grandes puertas de bronce de colocaron para dar acceso al Ehrenhof cuando se construyó la nueva Cancillería.
Hasta que el balcón fue añadido a la fachada del edificio anexo, la única forma que tenia Hitler de mostrarse antes las multitudes reunidas era a través de una ventana. «Era realmente demasiado inconveniente«, le comentó Hitler a Albert Speer, quien había diseñado el balcón,» no podía ser visto desde todos los lados. Después de todo, no podría asomarme muy bien.»
 

Sin embargo para Hitler todo esto no eran mas que soluciones inmediatas, temporales y en ningún caso definitivas. Se hacía necesaria la construcción de un nuevo edificio que, por una parte, permitiese dotar a la jefatura del Estado del espacio necesario para el desarrollo de sus funciones, así como las oficinas, salas de reunión y salas representativas necesarias para una administración cada vez mas centralizada y numerosa. Por otra parte, este nuevo edificio debía reflejar debidamente la nueva posición de Alemania como potencia y de su Führer como cabeza de la nación alemana. Para el nuevo régimen, se hacía necesario reflejar en piedra la “recuperada grandeza” del Reich alemán.

De esta forma, el 11 de Enero de 1938, Hitler convoca a Albert Speer, Generalbauinspektor fur die Reichshauptstadt Berlin, y le encarga el proyecto de construcción del edificio de la Nueva Cancillería del Reich, fijando el plazo de finalización de las obras para el 10 de Enero de 1939. Speer recuerda en sus memorias que Hitler le diría: “tengo un trabajo urgente para usted. Dentro de poco tendré que celebrar reuniones importantísimas y para eso necesito grandes vestíbulos y salones que me permitan impresionar sobre todo a los pequeños potentados. Pongo a su disposición toda la Voss Strasse. Me da igual lo que cueste”. Así mismo, le indico: “quiero que la próxima recepción diplomática tenga lugar en la nueva Cancillería» . Según el propio Speer, tras recibir el encargo pidió un día para reflexionar, aceptando el pedido al día siguiente.

A pesar de que efectivamente, las obras de la Nueva Cancillería se efectuaron en el tiempo récord de 9 meses, lo cierto es que este proyecto venía fraguándose por parte del equipo de Speer desde 1935. Entre este año y 1937, se irán adquiriendo la totalidad de los edificios de la Voss Strasse. La elección de esta calle tampoco era casual. Con el derribo de las embajadas de los antiguos estados (Baviera, Sajonia, etc) situadas aquí se pretendía simbolizar la culminación de la unidad nacional comenzada en el II Reich. Así mismo, con el edificio de la Nueva Cancillería se cerraba por el sur la gran manzana y jardines ministeriales de la Wilhelmstrasse, poniendo punto final a la urbanización de esta zona iniciada por Bismark en 1872 con la apertura de la Voss-strasse. También estaba previsto en la planificación de Speer para Berlín la continuación en línea recta de la Voss-strasse hasta la Tiergartenstrasse.

Las obras comenzaron a toda prisa con el derribo de los edificios que ya estaba finalizado el 15 de marzo de 1938 ( edificios de viviendas, embajada de Baviera, Ministerio de Justicia, Embajada de Wüttemberg, Administración Regional del NSDAP, Embajada de Sajonia, Banco Delbrüks-Schickler and Co., Edificio de la Administración Central del Reichbahn); era tal la improvisación con la que comenzaron las obras, que el refugio antiaéreo se inició partiendo de bocetos a mano alzada. Según narra Speer en sus memorias, algunas de las salas del nuevo edificio se diseñaron en función de las grandes alfombras anudadas a mano que debían cubrirlos; Speer determinó el tamaño y el color antes de saber que aspecto tendrían estos salones, ya que las descomunales alfombras tenían el plazo de entrega mas largo. El solar alargado de la Voss-strasse, entre la Wilhelmplatz y la Hermann Göering Strasse, invitaba a un diseño de recintos yuxtapuestos a lo largo de un eje, una solución satisfactoria desde el punto de vista de las necesidades efectistas del edificio. El mismo Speer describió el sitio de Voss-strasse como «una invitación a encadenar una sucesión de habitaciones en un eje largo«. El complejo resultante incluirá las instalaciones de la Vieja Cancillería, junto con un gran edificio articulado en tres cuerpos: el ala occidental o Reichskanzlei, el cuerpo central o Mittelbau, y el ala oriental o Präsidialkanzlei; dos cuerpos administrativos y un cuerpo representativo.

Así, el recorrido programado seguiría la siguiente ruta: se accedía desde la Wilhelmplatz en coche, atravesando la gran puerta de doble hoja del edificio anexo de la Vieja Cancillería, al Patio de Honor. Desde aquí, por una escalinata se accedía a una pequeña sala de recepción desde la que se abrían dos grandes puertas de mas de 5 metros de altura que daban al vestíbulo o sala de los mosaicos, se atravesaba un recinto circular y se accedía a una galería de 146 m de largo. Todo este conjunto de salas alcanzaba 220 m de longitud, tras lo cual se llegaba a la Emfangssall, la gran sala de recepción de Hitler. Este trayecto era conocido como «el camino del diplomático».

Complejo de la Nueva Cancillería: 1 Vieja Cancillería del Reich; 2 Extensión 1929-31 o edificio anexo; 3 Ehrenhof; 4 Entrada por el palacio Borsig; 5 y 7 Entradas desde la Voss Strasse; 8 Edificios de cuarteles en la Hermann Göring strasse; 9 Invernadero; 10 Estanque

La parte más importante del edificio y la que desde fuera permanece más llamativa en la memoria es el edificio principal de la Voss Strasse. Es una entidad completamente autónoma que, aunque de hecho está vinculada a la antigua Cancillería del Reich, debe considerarse como una estructura independiente debido a su tamaño y disposición. Consta de una parte oeste que comienza en Herman Goering Strasse y contiene principalmente salas administrativas agrupadas alrededor de un patio. La sección central, que está apartada de la calle hacia el jardín, incluye la oficina del Führer y las de sus ayudantes, la sala del Gabinete y la Gran Sala de Recepción; y además la gran galería Mármol que emerge de estas habitaciones desde un área de recepción más amplia. La sección oeste conduce desde la calle a las oficinas y salas de trabajo, y además, esta área puede considerarse auxiliar de los grandes salones de recepción y el Ehrenhof. A partir de Wilhelmplatz, los cambios derivados de la construcción del nuevo edificio son muy leves; viendo que la Cancillería del Antiguo Reich se mantuvo junto con la ampliación en Wilhelmplaz a la que se le dio el balcón diseñado por Albert Speer desde el cual el Führer inspeccionaba los desfiles militares en Wilhelmstrasse.

Se mantuvo la fachada del Palacio Borsig en la esquina de Wilhelmstrasse y vossstrasse y en relación con el nuevo edificio, fue necesario insertar un gran portal doble en la fachada del edificio de ampliación en Wilhelmplatz para dar acceso al Ehrenhof de la nueva Cancillería del Reich. Mirando el Nuevo edificio desde el exterior, su carácter se muestra claramente en Voss-strasse. Aquí se pueden ver claramente las tres secciones que muestran su carácter en las tres partes de la fachada: las partes este y oeste están en línea con el frente de la calle, mientras que las partes medias están retranqueadas a una distancia de 16 metros. Si prescindimos de la fachada del Palacio Borsig, la calle contiene así tres tramos de longitud aproximadamente igual de entre 100 y 120 metros. En el Palacio Borsig, una parte del cual se adentra en la Voss-strasse, la altura de los pisos en el nuevo frente se ajusta a los del Palacio. La transición a la parte que tiene tres plantas se efectúa mediante la inserción de un gran portal. También se inserta una puerta entre el Palacio Borsig y la nueva fachada de dos pisos. Una tercera puerta se encuentra en el medio de la sección oeste que tiene tres pisos.

Las cifras impresionan: con una superficie construida de 16.300 metros cuadrados y una masa de 360.000 metros cubicos, presentaba una fachada de 421 m de longitud hacia la Voss-strasse, con sus 420 estancias y habitaciones (grandes focos situados en las fachadas de los edificios frente a la Cancillería, la iluminaban por las noches). Pese a que el presupuesto inicial era de 28 millones de Reichsmark, se estima en unos 70 millones de Reichsmark su coste total, una vez finalizadas las obras. A esto habrá que añadir los 1,3 millones de Reichsmark de coste de las obras del Führerbunker, iniciadas en 1943. En su construcción se emplearan mas de 20 millones de ladrillos y trabajaran las 24 hrs. del día, en turnos rotativos, unos 4.500 obreros de la construcción de Berlín. Otros 1.000 mas por todo el país, habían realizado diferentes partes de la obra. Diecisiete grandes grúas eran empleadas en las obras y durante los meses de invierno se utilizaron grandes ventiladores de aire caliente para acelerar el fraguado; así mismo, los encofrados y hormigoneras eran cubiertas con grandes entoldados para protegerlos de los rigores invernales.

Las obras no se detenían en ningún momento. Obras de construcción durante la noche
de la Nueva Cancillería.
Obras de construcción Nueva Cancillería
Ceremonia de cobertura de aguas, tan solo cuatro meses después de iniciadas las obras. Sección central, Marmorgalerie.

El Führer seguía la planificación y las obras de construcción y el acabado de este proyecto con un especial entusiasmo y aparecía con frecuencia en las obras para ver por sí mismo la marcha de las mismas. Hitler se interesó mucho personalmente en este proyecto, especialmente porque era un ejemplo práctico de la profesión que él mismo había querido seguir originalmente; continuó discutiendo todos los detalles de los planos con el arquitecto y repetidamente presentaba sugerencias y consejos. Este gran edificio también da forma y determina el entorno que lo rodea. En particular, la ampliación frente a la sección central del edificio creo un espacio abierto similar a una plaza, sin alterar el carácter de la calle. Esto será aún más llamativo en la Voss-strasse, tal como la proyectó el Inspector General de Edificios para la capital del Reich, que continuará en línea recta hasta la Tiergartenstrasse, formando así un vínculo directo y directo con el eje norte sur.

El edificio se completó cuarenta y ocho horas antes de lo previsto. El 9 de enero de 1939 se efectuaba la entrega de llaves y el 12 de enero, tenía lugar su primer acto oficial con la celebración de la Recepción de Año Nuevo al Cuerpo Diplomático. El proyecto de la Nueva Cancillería, contemplaba la integración del Edificio Anexo y del Palacio Borsig en el nuevo complejo. Un pequeño patio conocido como el Patio Privado, era considerado como la entrada privada de Hitler a la Cancillería. Este pequeño patio, resto de un antecesor mayor de la vieja cancillería, tenía una cubierta acristalada y sus paredes estaban recubiertas de piedra gris.

En la fachada del edificio anexo, se abrirá una gran puerta de bronce de doble hoja, que daba acceso rodado desde la Wilhelmplatz a la nueva Corte de Honor o Patio de Honor, el Ehrenhof; realizado con un tratamiento severo, sencillo y sin ninguna concesión, causaba una gran impresión en los visitantes que llegaban a la Nueva Cancillería. Con 68 metros de longitud y 26 metros de ancho, sus paredes estaban revestidas de dolomita gris del Jura. Las paredes laterales se articulan en una distribución formada por tres nichos flanqueados por columnas.

Vista interior (arriba, desde el interior del Ehrenhof) y exterior (abajo, desde la Wilhelmstrassede) de la doble puerta de acceso al Patio de Honor

Frente a la entrada de la Wilhelmstrasse, el portal central de entrada tetrastilo, presentaba dos grandes esculturas de bronce de Arno Breker, “El partido” o Partei (hombre que porta una antorcha) y “La Wehrmacht” (hombre portando una espada). El emblema nacional, un gran águila de bronce (hoy en el Museo del ejército Soviético en Moscú), obra del prof. Schmid-Ehmen, con las alas plegadas, preside la puerta. En los tramos del techo de este portico habia mosaicos ornamentales ideados por el profesor Kaspar.

Ehrenhof o Patio de Honor y estatuas de Arno Breker:
el Partido (izquierda) y la Wehrmacht (derecha).
Sobre estas líneas, «Portador de la antorcha» (Fackelträger)“ y abajo, el «Portador de la espada» ( Schwertträger) 1938, esculturas de bronce de Arno Breker. Las piezas fueron renombradas «El partido» (Die Partei) y «Las fuerzas armadas» (die Wehrmacht) por el propio Hitler​ quién las vio como una representación del propio partido Nazi, razón por la cual la obra fue promovida como un ideal del arte nacionalsocialista y de las fuerzas armadas de la Alemania nacional socialista.

Para la iluminación durante la noche, se incorporaron luces en los nichos de las paredes que iluminaban con su luz hacia arriba y, por lo tanto, enfatizan la estructura del edificio con luz artificial. La fachada de la Voss-Strasse también estaba iluminada por la noche con reflectores integrados en los edificios de enfrente, pero de forma que se evitaba deslumbrar a los transeúntes. Aquí pues, también vemos cómo Albert Speer pone en juego una vez mas la luz artificial como factor constructivo y como medio para dar un fuerte e impactante protagonismo a la estructura de un edificio. Sobradamente conocidos son los métodos que Speer utilizó para iluminar el Zeppelinfeld en Nuremberg con la cúpula de luz que inventó y la iluminación del Eje Este-Oeste en Berlín.

El Ala Oriental o Präsidialkanzlei, albergaba el edificio administrativo del este y había sido diseñada como un puente visual entre el Palacio Borsig y el nuevo complejo de la Cancillería. Aqui se encontraban las oficinas del Staatsminister Dr. Otto Meissner así como las oficinas de los adjuntos militares. Meissner, Secretario de Estado desde 1923, se adaptará pronto a la «nueva Alemania» y como responsable de la Cancillería presidencial, se ocupará de las relaciones con las personalidades eminentes y «viejas glorias» del Reich. Así mismo, tramitará la correspondencia con las grandes cancillerías extranjeras siendo su trabajo eminentemente protocolario. Su celo le valdrá el ascenso a ministro de estado en 1937, cargo del que disfrutará hasta el final de la guerra. La Adjudantur militar, compuesta por edecanes y ayudantes específicos del Herr, Kriegsmarine y Luftwaffe ocupará un papel secundario hasta el estallido de la guerra, momento en el que pasan a estar permanentemente al lado de Hitler.

Präsidialkanzlei- acceso por la Voss-strase. 

El ala izquierda y derecha del edificio estaban separadas por una gran puerta central, que servía de demarcación entre las dos y como transición entre los edificios históricos y los modernos; de esta forma, mientras el ala derecha presenta dos niveles de ventanas al igual que el palacio Borsig, el ala izquierda tiene 3 niveles, en simetría con el ala Occidental. Será la altura de la fachada a la Voss-strasse del Palacio Borsig quien determine la altura de todo el complejo: 20 metros. La puerta central destaca por el profundo nicho en el que se sitúa; toda ella será revestida en granito gris, frente al resto de la fachada del edificio, enlucida en estuco amarillo lo cual recalca su función central. Cuatro pilares de granito de 9 metros de altura por 1 metro de ancho sustentan el nicho que alberga el emblema nacional, un águila de piedra de una envergadura de 7,75 metros, obra de Kurt Schmidt-Ehmen. Las escaleras de acceso disponían de dos plataformas frente a los pilares centrales en los que si situaba la guardia de la Leibstandarte Adolf Hitler. Además, la Präsidialkanzlei albergaba el vestíbulo, sala de los mosaicos y la sala circular.

La Vorhalle o ante sala, Nueva Cancillería del Reich

Un claro vestíbulo, la Vorhalle o ante sala, separaba el patio de Honor de la Sala de los Mosaicos. Este vestíbulo, de menores dimensiones que el resto de las salas, presenta una superficie rectangular de 10 metros de profundidad por 17 metros de largo y 7, 5 metros de altura. Desde este espacio, las puertas del norte llevan al comedor y las del sur a las zonas administrativas del ala oriental y a la puerta de la Voss-strasse. Las dos puertas altas y esbeltas que conectan la Vorhalle con el Ehrenhof y el Mosaiksaal están construidas con fuertes láminas de bronce. El mobiliario de la sala esta compuesto principalmente por sillas con revestimientos de damasco de colores claros y una gran mesa con finos artesonados de mármol. Una gran alfombra de vivos colores cubre el suelo. Ventanas a izquierda y derecha permiten la iluminación diurna y candelabros dorados en las paredes dotan a la habitación de iluminación artificial. Los suelos están revestidos de mármol rojo oscuro de Saalburg y paredes de mármol rojo del Untersberg y una gran mesa en el centro, completan el conjunto de la sala. Vestíbulos de estas características se reparten por todo el complejo, como conexiones transversales con el resto del edificio.

Sobre estas líneas, vista de la Mosaiksaal vista desde la ante sala
la Sala de los Mosaicos o Mosaiksaal,

A continuación la Sala de los Mosaicos o Mosaiksaal, una estancia arquitectónica en el sentido más puro, ya que el efecto se consigue simplemente a través de la propia estancia sin ningún factor adicional como muebles o tejidos. Con una superficie de 46,2 m de longitud y 19,2 m de ancho, desde sus 16 m de altura presentaba una cubierta acristalada (realizada por la empresa Konrad Lindhorst Feinkonstruktionen GmbH.) que dotaba de iluminación cenital a toda la sala. La luz que penetraba por el techo se reflejaba en el mármol pulido del suelo, consiguiendo un gran efecto visual. La estancia recibe luz natural a través del lucernario, con iluminación artificial proporcionada por elementos situados sobre este. Además, se colocarán luces en las ranuras del gran techo diseñado para emitir luz indirecta desde detrás de las rejillas de bronce.

Las paredes mostraban diez grandes superficies 2,70 metros de anchura por 8,40 metros de altura que albergaban mosaicos de Hermann Kaspar de águilas afrontadas en la parte baja, sujetando entre sus garras una antorcha, coronadas en la parte alta por dos antorchas cruzadas, todo ello enmarcado por hojas de roble y realizados con teselas de oro y varios colores. Los huecos de las puertas, los pilares y las superficies de las paredes estaban realizados en mármol Rotgrau Schnöll del área de Salzburgo, que se distingue por su hermoso color rojo oscuro mezclado con manchas de gris claro.

Los suelos estaban recubiertos de grandes placas de mármol rojo de Salzburgo intercaladas con tiras ornamentales de mármol y mosaico dorado. Destacaba el profundo nicho de la puerta oeste que presentaba varios escalones con tarimas laterales, flanqueado por dobles pilastras de mármol. Sobre la puerta de madera de caoba enmarcada en mármol verde oscuro, un emblema nacional de bronce obra de Kurt Schmid-Ehmen, que actualmente se conserva en el Imperial War Museum de Londres. Estos emblemas nacionales de bronce coronaban ambas grandes puertas.

Águila de bronce con las alas desplegadas de la Marmorgalerie, obra de Kurt Schmid-Ehmen. Imperial War Museum de Londres.

Pero la impresión particular que deja esta habitación proviene de su lujoso uso del mosaicos. Esta técnica, que echó raíces en Alemania durante el siglo XIX, fue ignorada casi por completo durante las primeras décadas del siglo XX. Sin embargo, Albert Speer al diseñar este edificio, les dio un papel primordial. El profesor Kaspar diseñará diez grandes superficies de 2,7 por 8,4 metros con franjas estrechas entre las molduras de mármol. La base de mosaico presenta varias tonalidades de color rojo oscuro, y sus pequeñas piedras de cristal le daban un vivo efecto. Los adornos consistían en zarcillos y águilas en tonos grises claros con pequeñas piedras doradas y otras pequeñas piedras de colores.

Como espacio de transición entre el ala oriental y el cuerpo central, Speer situó una sala cubierta por una cúpula, conocida como la sala redonda o Runder Saal. Los muros, de 10,5 metros de altura recubiertos de mármol rojo se dividen en 8 campos panelados con incrustaciones de mármol blanco de Adnet , separados por pilastras de mármol rojo. En dos de esos campos se sitúan las puertas, una que comunica con la Sala de los mosaicos y frente a esta otra que da acceso a la Gran galería. La cúpula, obra de Hermann Kaspar, tiene un revestimiento de color claro que la hace mas ligera Los muros se dividen en ocho tramos, en dos de los cuales se ubican las puertas en el eje longitudinal. Una sección adicional contiene una puerta más pequeña que conduce al ala administrativa.

En el dintel de las puertas se sitúan relieves de mármol blanco de Arno Breker, “el combatiente”, con la espada y “el genio” femenino. En un lateral, una puerta mas pequeña da acceso a la zona administrativa de la Präsidialkanzlei. Sobre estos muros se sitúa la cúpula de Hermann Kaspar alcanzando una altura de 16 metros; sobre esta cúpula una claraboya formada por un anillo de tablero de bronce. La iluminación artificial se proporcionada indirectamente a través de accesorios que se insertan en huecos sobre las paredes para iluminar la bóveda de color claro de la cúpula. Además, sobre el lucernario, focos proporcionaban luz en la misma dirección que la luz natural. por lo tanto, el efecto de la arquitectura por la noche era el mismo que durante el día,. o evitando el contraste que a menudo podemos encontrar si una habitación tiene una iluminación artificial bastante diferente en comparación con la luz del día. El suelo de la sala, de 14,25 metros de diámetro, presenta un mosaico de mármol obra de Hermann Kaspar. El mármol utilizado en esta sala consta de dos tipos de colores diferentes, con el rojo oscuro y la piedra más clara extraída en Adnet, Austria en yuxtaposición, una técnica especial conocida como incrustación. El suelo de esta sala, de 14,25 metros de diámetro, está formado por un mosaico ideado por Herman Kaspar.

Desde la Sala redonda, se accedía a la Gran Galería, ya en el edificio central de la Nueva Cancillería.

Mittelbau vista desde la Voss-Strasse

El cuerpo central o Mittelbau, se encontraba retranqueado 16 metros de la línea de fachada; su papel central en el complejo se ve reforzado no sólo por su situación prominente, sino por otros detalles como su mayor tamaño o los materiales utilizados en su exterior, con revestimientos en granito gris. En primer piso destacan 19 ventanas perfiladas de 6 metros de altura, que van a dotar de iluminación la Galería de Mármol.

vista de la Nueva Cancilleria desde la Voss-strasse en la que se aprecian claramente el el ala occidental o Reichskanzlei, (izquierda de la imagen y primer plano) el cuerpo central o Mittelbau, y el ala oriental o Präsidialkanzlei; dos cuerpos administrativos y un cuerpo representativo.

La altura del Mittelbau era de 22,8 metros; esta diferencia de 2,8 metros respecto a las alas laterales se deberá a la necesidad de corregir el efecto óptico provocado por el retranqueo de la fachada. De esta forma se iguala ópticamente la altura de los tres cuerpos. El piso superior del cuerpo central alojaba las oficinas del Reichsleiter Philipp Bouhler (1899 – 1945 ), responsable de la Cancillería del Partido desde 1934. Se ocupará principalmente de las tareas de Hitler como Führer del NSDAP así como de toda la correspondencia que en concepto de tal recibía recursos y reclamaciones individuales. Sus tareas se irán haciendo cada vez más políticas, respondiendo directamente ante Hitler.

Las nuevas entrada al complejo desde la Voss Strasse están construidas con pilares de piedra caliza de un metro de espesor y nueve metros de altura, que soportan las vigas del techo que están construidas con el mismo material y llevan el escudo nacional diseñado por el profesor Schmid-Ehmen; la envergadura de las alas del águila mide 7,75 metros. Los escalones conducen a través del portal a la puerta ubicada en las paredes de caliza gris del hueco en la entrada. Las puertas se abren a un hall de entrada que daba acceso a pasillos y escaleras de la planta de oficinas. El diseño de estas puertas incluía la altura total de la fachada, de la que forman parte. Por su parte, las superficies de las paredes entre estas molduras están enlucidas con yeso amarillo. Vistos desde el exterior, estos dos cuerpos laterales, que albergan internamente las oficinas y salas oficiales, transmiten así el carácter de un edificio administrativo.

Uno de los dos nuevos acceso desde Voss-Strasse, es este caso, a la Reichskanzlei

Hacia el jardín, la fachada presenta un impresionante pórtico de una longitud de 190 metros y una fachada dividida por pilares de piedra que enmarcan la fachada enlucida de amarillo. Domina esta fachada una terraza de 190 metros de largo y 9,5 metros de profundidad, que da acceso al jardín, y desde la cual se accede a unas gradas laterales que descienden a los jardines. En el centro, constituyendo la parte exterior del despacho del Führer, destaca un gran pórtico de columnas dobles de mármol de 18 metros de altura con capiteles de bronce.

Tras descender unos escalones, se llega a las escaleras de acceso a los jardines, flanqueadas por dos grandes esculturas de caballos obra del Porfesor Thorak. Josef Thorak y Arno Breker eran tan importantes para el régimen, que fueron incluidos en la lista de «Artistas Irreemplazables» junto con otros doce artistas. Aquellos artistas que estaban en esta lista tenían un valor artístico tan alto para los nazis que estaban exentos de ir al frente. 

Mittelbau fachada a los jardines
de la Nueva Cancillería

Así pues, el conjunto forma una gran terraza frente a la cual, en el lado opuesto del jardín, se sitúa el Invernadero y entre ambos, el estanque de los jardines decorado con esculturas del escultor vienés Ambrosi. El invernadero, construido en piedra tobácea, consta de grandes puertas francesas con finos travesaños.

Invernadero, jardines de la Nueva Cancillería del Reich, Berlín

En el lado Este de la terraza, una arcada abierta al jardín con bóvedas en cruz se abre al salón comedor; con unas dimensiones de 48 metros largo y 10,20 metros de ancho y una altura de 5 metros, permite la colocación de un gran número mesas redondas y sillones.

comedor de la Nueva Cancillería del Reich
comedor de la Nueva Cancillería del Reich
comedor de la Nueva Cancillería del Reich

Sobre este, se encuentra la biblioteca, cuyas ventanas también se abren hacia el jardín. Presenta 55,5 metros de largo y 7,4 metros de profundidad. Las estanterías para los libros, de madera de cedro con incrustaciones, tenían una altura de 5 metros. Estas estanterías estaban interrumpidas por nichos que albergaban grandes jarrones de porcelana de la manufactura estatal de Nymphenburg.

El cuerpo central o Mittelbau constituye el cuerpo representativo del complejo, ya que albergaba no sólo la Gran Galería de Mármol, sino también el despacho del Führer, la sala del Gabinete del Reich y la Gran Sala de Recepciones. La Gran Galería de Mármol o Marmorgalerie, tenía una longitud de 146 metros de largo (la Galería de los Espejos del palacio de Versalles tiene 74 m.), con unos 12 metros de ancho y una altura de 9,50 metros.

Marmorgalerie, Mittelbau (Nueva Cancilleria del Reich)

Diecinueve ventanas de 6 metros de altura y 2,35 metros de ancho, perfiladas por mármol rojo oscuro y dispuestas en nichos de 2,10 metros de profundidad iluminaban el interior, reflejándose en su suelo, un espejo de mármol rojo viejo de Salzburgo.

De sus paredes, recubiertas de mármol claro de estuco que proporcionan un fondo muy efectivo para los colores de los muebles y tapices, colgaban gobelinos de 5,40 metros de altura y 10 metros de largo, obra del pintor Wener Peiner. Esta galería, tramo final del “camino del diplomático”, daba acceso a la gran sala de recepciones y al despacho del Führer.

La Gran Galería de Mármol o Marmorgalerie

Cinco grandes puertas perfiladas en mármol rojo oscuro en la pared opuesta a las ventanas muestran sobre el dintel un escudo dorado sin ningún motivo; solamente la puerta de acceso al despacho del Führer muestra en el interior de su cartucho grabadas las iniciales ”AH”, obra de Hans Vogel. Las puertas de acceso a la gran sala de recepciones y a la sala redonda, lucían sobre sus dinteles dos águilas de bronce, obra como el resto de emblemas nacionales, de Kurt Schmid-Ehmen. Sobre las paredes, grandes candelabros de bronce para la iluminación artificial y entre las puertas, se situaban espacios amueblados, diseñados por Speer, cubiertos por alfombras. El mobiliario, diseñado por Albert Speer, presentaba bellas marqueterías y costosos revestimientos. Los espléndidos efectos de color de la galería se intensificaban aún más con una selección de flores y plantas.

Marmorgalerie, Nueva Cancilleria del Reich
Puerta de acceso al despacho de Adolf Hitler
desde la Gran Galería con la guardia de la SS Leibstandarte Adolf Hitler

Desde la Gran Galería de Mármol, se accedía al despacho del Führer. Situada en el centro de la galería, la puerta de acceso estaba flanqueada por dos guardias de la Leibstandarte SS Adolf Hitler. Con una superficie total de 400 metros cuadrados, transmitía seriedad y elegancia; cinco grandes ventanas de 6 metros de altura perfiladas en mármol rojo oscuro y de 2 metros de ancho se situaban opuestas a la puerta de acceso principal a lo largo de 27 metros, mirando hacia el jardín. La pared opuesta, a 14,5 metros de profundidad, presentaba cinco campos iguales, simétricos a las ventanas, formados por campos panelados por madera de raíz de muchas vetas, enmarcados en mármol rojo. En el campo central se sitúa la puerta que comunica con la Gran galería.

El techo, a 9,75 m de altura estaba cubierto por elegantes casetones de madera de palisandro con incrustaciones de maderas nobles. Todas las paredes, cubiertas de mármol rojo Limbacher y suelo recubierto de mármol rojo ostmärkischen de Ruhpolding y sobre este, una única gran alfombra. Sobre las cuatro puertas laterales, se colocó un campo dorado con representaciones de la Sabiduría, la Prudencia, la Valentía y la Justicia, obra de Richard Klein. Sobre la puerta de acceso principal desde la Marmorgalerie, aparecía un águila dorada sujetando una corona con la esvástica, emblema nacional obra, una vez mas, de Kurt Schmid-Ehmen.

Interior despacho de Adolf Hitler en la Nueva Cancillería del Reich de Berlín.

Albert Speer ha diseñado el nuevo mobiliario de esta sala: el gran escritorio del Führer, el aparador en la pared oeste y la gran mesa de mapas frente al centro de la ventana. El escritorio del Führer se encontraba situado en la parte izquierda del despacho, próximo a las ventanas; El gran escritorio de madera, diseñado por Albert Speer, presenta incrustaciones de bronce de Hermann Kaspar, con temas como Cabeza de Medusa, Marte y Palas Atenea. El campo medio del escritorio, situó una espada a medio desenvainar sobre fondo con la cabeza de Marte. Este motivo gustó especialmente a Hitler, que lo veía como una advertencia a los diplomáticos que se sentasen frente a su escritorio. Detrás de este, junto a la pared, se instaló un busto del Presidente Hindemburg. . El mobiliario y su distribución están pensados ​​para estar completamente subordinados a los efectos espaciales.

Escritorio del despacho del Führer en la Nueva Cancillería del Reich, conservado en el Museo de Historia alemana de Berlín.

En el lado opuesto del despacho se situó una gran chimenea de mármol de 2,7 m de altura por 3,25 m de anchura del mismo tipo de mármol de los muros, sobre la que colgaba un retrato de Bismark obra de Lenbach. Richard Klein diseño para ella unas hermosas placas de hierro fundido con representaciones en relieve. Frente a ella se sitúan un grupo de sofá y sillones entorno a una mesa, flanqueado por lámparas de pie. 

Una gran mesa de mármol, sin ninguna función específica al principio, pero sobre la cual se situarán los mapas de situación hacia el final de la guerra durante las conferencias militares y situada en la zona central, hacia las ventanas, completaba el mobiliario. Consistía en una pieza de mármol especialmente fina de Austria que fue extraída y labrada de una sola losa de 5 por 1,6 metros. El patrón para el trabajo de incrustaciones fue diseñado por Hermann Kaspar. Los colores básicos de esta habitación provienen de la combinación de los hermosos tonos marrones de la madera y el marrón rojizo del mármol. Estos materiales nobles creaban una síntesis de color severa pero llena de fuerza contenida.

Las puertas laterales conducían a los despachos de secretarias y asistentes, y a un pasillo lateral, paralelo a la gran Galería, que comunicaba el despacho del Führer con la Sala del Gabinete del Reich.

Sala del Gabinete, Nueva Cancillería del Reich

La sala del Gabinete del Reich, nunca utilizada por el consejo de Ministros, presentaba unas dimensiones de 19 m de largo por 13,50 de ancho, con una altura de de 6,50 m. Toda ella estaba forrada en madera de nogal, para mejorar su acústica. Al igual que en el despacho del Führer, el techo se cubrirá de casetones de madera. En el centro de la estancia, la gran mesa del Consejo de ministros, flanqueada por las sillas para los ministros en rojo vino, con una gran águila, traídas de la sala del Gabinete de la Vieja Cancillería y diseñadas por Dr. Gerdy Troost y por el Prof. Gall (como todo el mobiliario de las residencias del Führer ) durante la reforma de Paul Ludwing Troost de 1934-1935 anteriormente comentada. Frente a cada silla, sobre la mesa, se situaba una gran carpeta de cuero con el nombre del ministro grabado en letras de oro bajo el emblema nacional. En esta sala nunca se reunirá el Consejo de Ministros, ya que desde 1937, Hitler no volverá a convocarlo, transmitiendo directamente las ordenes a sus ministros, que se comunicaban entre si mediante memorándums.

Gran Sala de Recepciones, Nueva Cancillería
20 de abril 1939, recepción por el 50 cumpleaños de Hitler.

Situada al final de la Gran Galería, la Gran Sala de Recepciones o Grosser Emfang culminaba el “camino del diplomático”. Fue aquí donde el Führer recibió al Cuerpo Diplomático el 11 de enero de 1939, inmediatamente después de la entrega del edificio. Y en adelante, en esta sala el Führer recibía al cuerpo diplomático en la recepción anual de año nuevo. Presentaba una superficie de 24,5 m de largo y 11,6 m de ancho. Una gran única alfombra anudada cubría el suelo, sobre un piso de parquet. El tratamiento dado a sus paredes, con un fino acabado de yeso muy claro, otorgaba a la estancia una gran luminosidad reforzada por dos dos grandes arañas de cristal tallado vienes Lobmeyr; después de que Albert Speer proporcionara un diseño básico, el vidrio fue preparado por el cortador de vidrio vienés Lobmeyr. El efecto de los portalámparas en forma de vela se integra con el cristal brillante y el efecto de estos candelabros gigantes en la sala de colores claros dejaba a los visitantes e invitados sin aliento.

Gran Sala de Recepciones o Grosser Emfang. Destacan las dos grandes arañas de cristal tallado de Lobmeyr

Cuando Speer mostró el edificio terminado al Führer, esta sala le pareció especialmente pequeña, por lo que se comenzó a trabajar en el proyecto para su ampliación, que debía triplicar su tamaño.

Bajo el cuerpo central, se situaba un refugio antiaéreo que contaba con cinco entradas ocultas en la voss-strasse, que podían ser abiertas desde el interior por medio de un mecanismo hidráulico. Una balaustrada de piedra separaba la calle de esta parte del edificio.

Acceso desde Voss-Strasse a la Neues Reichskanzlei.

El Ala Occidental o Reichskanzlei, albergaba el edificio administrativo occidental, que comenzaba en la confluencia de la Voss-strasse con la Hermann Göering Strasse. Aquí se encontraban las oficinas del Dr. Lamers y sus colaboradores. Hans Heinrich Lammers, actuaba como Jefe de Gabinete del Canciller, con rango ministerial desde 1937 y durante toda la etapa nacionalsocialista. Se ocupa principalmente de los asuntos legales y preparación de proyectos de ley. Lammers disfrutará de una residencia oficial en el Obersalzberg desde 1938, cuando Hitler lo convierte en un anexo de los servicios centrales del Estado.

Los detalles arquitectónicos y la disposición básica del Ala Occidental eran idénticos al Ala Este. Un gran patio interior se situaba entre la fachada al jardín el ala administrativa y el Mittelbau; su única función era la de marcar la separación entre el área administrativa y la zona representativa y servía como área de entrada para el personal .

Separados del edificio de la Nueva Cancillería, a lo largo de la Hermann Göering Strasse, Speer construirá dos edificios para el alojamiento de la Guardia de la Leisbtandarte Adolf Hitler.

Edificios Leibstandarte A.H
desde la Hermann Göering Strasse.

Además de las tres Cancillerías ya mencionadas, en el complejo de la Nueva Cancillería del Reich también tenía su sede la Cancillería personal de Adolf Hitler o Adjudantur, la ayudantía. Será Wilhelm Brückner el encargado de crearla, aunque su verdadero organizador será Fritz Wiedemann. Era un departamento encargado por entero a los asuntos personales de Hitler: su horario y agenda, sus desplazamientos, su intendencia general, guardarropa, sus compras personales y sus invitados. También preparaba informes sobre las personas y los asuntos a tratar para facilitar las entrevistas a Hitler y canalizaba el flujo constante de visitas, apartando a unos o introduciendo a otros, en base a sutiles equilibrios de influencia, poder o notoriedad. Normalmente lo mas sencillo era una buena recomendación. El personal de la ayudantía será, pues, el gestor de las relaciones sociales con el centro del poder del Estado ya que todo lo que se refiere a la persona de Hitler pasaba por este canal. Por este motivo, todos los poderosos del régimen intentan tener una persona de su confianza situada aquí. Los ayudantes del Führer disponían de poderes especiales, coche oficial propio, escolta y derecho a portar armas.

Wilhelm Brückner, SA-Obergruppenführer

Semejante órgano requería una energía constante y su personal disponía de unas ventajas tremendas dentro del régimen, por su cercanía diaria al Führer, gracias a la cual podían obtener una decisión o una gratificación; por ello, su personal gozaba de una influencia inmensa que se extendía a todas las administraciones del Reich y por ende, se trataba de unos puestos muy codiciados.

El jefe de la Adjudantur será Wilhelm Brückner, SA-Obergruppenführer, el más alto cargo dentro de la misma, permaneciendo en su puesto hasta 1940, fecha en la cual pasará al servicio activo en el ejército con el rango de mayor al perder el favor de su jefe en favor del segundo hombre fuerte, Julius Schaub, miembro del Reichstag desde 1936 por designación personal de Hitler y SS-Obergruppenführer desde 1943.

SS-Gruppenfuhrer Julius Schaub, ayudante personal de Hitler con el título formal de «Personal Adjutant des Führers», vistiendo un ‘SS Grosser Gesellschaftsuit’ (o vestido de noche formal para líderes de las SS) en una recepción del Partido Nazi celebrada en el Führerbau (Munich), el 25 de febrero de 1939.

Entre los miembros de la Adjudantur se encontraba Albert Bormann, hermano de Martin Bormann, con un rango inferior a Brückner y Schaub, NSKK-Brigadeführer. También las secretarias personales del Führer, que en virtud de su puesto gozaban de gran influencia y respeto generales. Todas ellas adeptas al régimen hasta el final, espiritual y materialmente. Espiritualmente ya que eran puestos altamente codiciados y a los que únicamente se podía acceder a través de una recomendación, previa comprobación de su idoneidad. Johanna Wolf, la más antigua en el puesto ya que entró al servicio de Hitler en 1929, ya era anteriormente miembro del partido y Traudl Junge venía recomendada por Albert Bormann; su padre era dirigente local del partido en una pequeña localidad. Materialmente, porque al igual que todo el personal al servicio personal de Hitler, estaban magníficamente pagadas, con un sueldo que oscilaba entre 2.000 y 3.000 marcos del Reich (un Secretario de Estado tenía un salario de entre 1.500 y 2.000 marcos del Reich), además de otras primas y gratificaciones excepcionales (bodas, etc..).

Entrada al Führerbunker desde los jardines de la Cancillería.

Mención especial dentro del complejo de la Nueva Cancillería del Reich merece el muy conocido Führerbunker al que hemos dedicado un articulo propio. Como ya se ha indicado, el proyecto de construcción del Salón de Recepciones en la Vieja Cancillería, en 1935, contemplaba la edificación de un refugio antiaéreo (espesor del techo: 1,60 mts. , espesor de las paredes: 1,20 mts). Las obras, ejecutadas por la empresa Hochtief AG tendrán un coste estimado en unos 250.000 RM. Este primer refugio, conocido posteriormente como Vorbunker o antebunker, será utilizado por Hitler durante los primeros bombardeos británicos de 1940.

En 1943, el Führer encarga a Albert Speer la inmediata construcción de un nuevo refugio en los jardines de la Vieja Cancillería; esta nueva instalación contará con las mismas dimensiones internas de la estructura precedente, pero verá incrementado el espesor del techo y de las paredes: 3,5 y 3,5 a 4 mts., respectivamente. La ejecución de los trabajos, a cargo del arquitecto Carl Piepenburg, será adjudicada también a la empresa Hochtief AG y así, se iniciará a la excavación de la zanja de cerca 10 metros de profundidad. El 23 de Octubre de 1944 se comunica a la tesorería del Estado la finalización de las obras del llamado «Proyecto de Construcción B 207»; una sólida estructura de hormigón armado, capaz de resistir el embate de las más potentes bombas de la época, cuyo coste total será de 1.350.000 RM. La extensión total del complejo abarcará un área de 15 x 20 metros y la altura de las dependencias internas será de 3 metros. Posteriormente, por orden del Führer, se reforzarán los techos con un metro adicional de cubierta «anticolisión», aunque los trabajos no llegarán a su fin antes del final de la guerra. A eso se debe que una de las torretas de ventilación se quedase a medio construir. Una segunda torreta cónica serviría para la salida del aire.

Demolición de los elementos exteriores del Führerbunker.

Finalizada la guerra, el 5 de diciembre de 1945 el Bunker es dinamitado por las tropas soviéticas; todos los elementos exteriores son desmontados por completo (torretas de ventilación, accesos ); paredes enteras del interior son destruidas y el techo se desplaza unos 40 cm por efecto de la explosión. En el verano de 1959, continúan los trabajos de demolición hasta lograr terraplenar todo el área y las ruinas de hormigón se convierten en un montículo. Tras la erección del muro de Berlín, el área se encuentra directamente en la zona fronteriza entre ambas partes de la ciudad; a raíz del descubrimiento de un túnel en el lado oeste de la Puerta de Brandemburgo en 1970 el servicio secreto de Alemania Oriental reanuda las investigaciones en el área de la antigua Reichskanzlei. En 1973 los restos del Vorbunker o Ante Bunker y el Führerbunker se vuelven a poner al descubierto, una vez más se miden, se hacen fotos y se los vuelve a sellar.

 En 1986, en la entonces Otto-Grottewohl-Straße,hoy nuevamente Wilhelmstraße, la RDA erige nuevas viviendas que requieren trabajos de remoción de materiales y escombros hasta una profundidad de 7 metros. Así, la cubierta del techo del Führerbunker se remueve por completo en 1988, permaneciendo en su lugar los cimientos y las paredes, debido a los elevados costes de demolición. A finales del otoño del mismo año y tras desmontar el techo de hormigón, el espacio vacío resultante será rellenado con grava, arena y escombros. Desde entonces, un parque y un área verde que apenas si han sufrido modificaciones hasta el día de hoy, cubren los restos del bunker. El 8 de julio de 2006, la asociación Berlín-Unterwelten conjuntamente con la Administración General del Senado de Berlín coloca un tablero informativo con la historia del Führerbunker en este lugar, actual calle Gertrud-Kolmar-Straße.

Volviendo a la Cancillería los bombarderos aliados y especialmente la Batalla de Berlín dañaron gravemente el complejo. La Vieja Cancillería del Reich, donde Hitler tenia sus habitaciones privadas había sido prácticamente destruida durante un bombardeo el día 3 de febrero de 1945, durante el ataque aéreo mas intenso de toda la guerra sobre la capital. Aunque la fachada permaneció intacta, salvo un ala, el resto del edificio era poco mas que un cascarón hueco. La Nueva Cancillería también sufrió numerosos impactos directos durante este bombardeo. El Edificio Anexo a la Vieja Cancillería, será destruido por el intenso fuego artillero al que fue sometido durante los combates de la batalla de Berlín entre el 23 de abril y el 2 de mayo de 1945, y será demolido por el mando soviético en 1950, siendo sus materiales de construcción reaprovechados.

Edificio anexo de la Vieja Cancillería del Reich tras los combates de la batalla de Berlín de abril y mayo de 1945

El Salón de baile de la vieja cancillería, dañado por los bombardeos, será demolido entre 1947-1948 junto al complejo de la Nueva Cancillería. Algunos materiales serán reaprovechados, como parte del mármol rojo que se empleará el la reconstrucción de la cercana estación de Metro de Mohrenstrasse, antes Kaiserhof, o en el Memorial Soviético de Treptow.

Sobre estas líneas la estación de metro Mohrenstrasse, Berlín. Panelada con las losas de mármol rojo proveniente reaprovechamiento de materiales durante la demolición de la Nueva Cancillería. Bajo estas líneas, Monumento Conmemorativo a los Soldados Soviéticos ubicado en Treptower Park (también llamado Monumento de Treptower),un monumento conmemorativo en el parque de Treptow de Berlín, lugar de descanso final de 7.000 soldados del Ejército Rojo.​

Algunas de las esculturas que adornaban el complejo y que se creían perdidas en la confusión y el caos generados en los últimos días de la guerra y principios de la postguerra, han ido apareciendo. En mayo de 2015, investigadores descubrieron obras de los escultores Arno Breker, Josef Thorak  y Fritz Klimsch, algunas de las cuales adornaron la Cancillería del Reich; entre estas, las esculturas de la pareja de caballos de Josef Thorak situadas en la terraza del jardín de la Nueva Cancillería y que durante mucho tiempo se consideraron perdidas. En noviembre de 1943, los dos caballos de tamaño natural fueron llevados desde la Cancillería al taller de Arno Breker en la ciudad de Wriezen, a 20 kilómetros de Berlín. Tras el final de la guerra en 1945, los rusos colocaron los dos caballos en un campo deportivo de un cuartel militar en Eberswalde, Alemania Oriental. En este campo deportivo también se colocaron dos esculturas de Arno Breker (‘Künder’ y ‘Berufung’) y dos bronces de Fritz Klimsch (‘Olympia’ y ‘Galathea’). La escultura Olympia se encontraba, como los caballos Thorak, originalmente en el jardín de la Nueva Cancillería. Tras la caída del Muro en 1989, fueron redescubiertas y perdidas de nuevo y finalmente fueron encontradas en 2015 durante una redada en un almacén en Bad Dürkheim. Se comercializaban en el mercado negro por ocho millones de euros. Actualmente se muestran en el Museo de la Ciudadela de Spandau.

La Wehrmacht, una de las dos estatuas obra de Arno Breker que presidian el Patio de Honor, apareció en el comercio de chatarra de la RDA y actualmente se encuentra en Kiel de acuerdo a una información publicada por Der Spieguel en 2015.

La Wehrmacht, de Arno Breker, en Kiel

Fuentes consultadas:

D´almeida, Fabrice. «El pecado de los Dioses. La alta sociedad y el Nazismo». Madrid.Taurus.2008

Speer, Albert . «Die Neue Reichskanzlei». München. Zentralverlag der NSDAP, Franz Eher Nachf.,GmbH,  1940

Speer, Albert .»Memorias». Barcelona. Quaderns Crema S.A.,  2001

Taylor, Blaine. «Hitler´s Headquarters. From Beer hall to Bunker, 1920-1945».Washington D.C. Potomac Books, Inc.  2007

http://berliner-unterwelten.de/fuehrerbunker.328.2.html

2 comentarios sobre “La Nueva Cancillería del Reich”

  1. LA BESTIALIDAD RUSA PRODUCTO DE UNA RAZA INFERIOR DESPECHADA Y CRIMINAL Y AMPARADA POR LOS ALIADOS Y LOS JUDIOS NO TUVO LIMITES. QUISIERA EL MUNDO DE HOY TENER LIDERES COMO HITLER Y PROFESIONALES COMO SPEER O ARNO BRECKER – POR MUCHO QUE HUBIERA DE ASPERO O DESAGRADABLE EN ALGUNOS PUNTOS DE LA IDEOLOGIA DEL NAZISMO, HABIA EN TODO AQUELLO UNA GRANDEZA DE COLORIDO, PLASTICIDAD, ORDEN, DISCIPLINA Y BELLEZA INIGUALABLES QUE EL MUNDO DE HOY LAMENTARA HABER PERDIDO.

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