Programa 36. Espartaco y las Guerras Serviles

El año 73 a. C., el 679 desde la fundación de Roma, fue testigo del estallido de una grave sublevación en la propia Italia, la peor pesadilla de una sociedad esclavista hecha realidad: el gran levantamiento de esclavos liderado por un carismático gladiador llamado Espartaco.

La historia de Espartaco es realmente increíble. Se enfrentó a Roma, el imperio más poderoso de la Antigüedad, en la propia Italia. Nadie lo había conseguido desde Anibal, y en el ínterin Roma se había convertido en una gran potencia. El mundo romano conoció otras revueltas de esclavos, pero ninguna alcanzó la dimensión y resonancia de aquella. Hubo otros rebeldes que se alzaron en armas contra el poder del pueblo y el Senado de Roma, pero ningún caudillo popular logró la fama de Espartaco, que en tan sólo dos años derrotó nueve veces a las legiones romanas.

Comenzó con las manos vacías, pues no poseía, literalmente, ni la camisa con la que se cubría, pero reunió una banda de pastores y esclavos fugitivos, una chusma provista de armamento casero que tendría que haber sido masacrada por auténticos soldados bien entrenados

Esta, es su historia….

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Programa S2. Los motines del ejercito francés de 1917.

A comienzos de 1917 y después de tres años de una guerra terrible, las naciones beligerantes comenzaban a fracturarse socialmente. En Rusia dos revoluciones sacaron al régimen zarista de la guerra y dividieron el pais que entró en sangrienta guerra civil. En Francia, invadida y desmoralizada por sucesivas ofensivas fallidas, una crisis doméstica similar se apoderó de la nación en 1917.

El consenso político de los primeros años de la llamada ‘unión sagrada’ (union sacrée) se había derrumbado: motines en el ejército, huelgas en las ciudades industriales, una rápida rotación de ministerios y un clamor por una paz negociada eran claros síntomas del cansancio en la nación. Una ola de huelgas se desencandenó en las principales ciudades industriales de Francia, comenzando en la industria textil de Parisl en enero de 1917 y extendiéndose por todo el pais a otras industrias: trabajadores de la construcción, trabajadores de transporte, empleados públicos, trabajadores metalúrgicos y los trabajadores de las fábricas de municiones, que amenazaban con socavar el fue esfuerzo bélico francés. Aunque no eran protestas anti-guerra indicaban claramente el crecimiento del cansancio y de la insatisfacción por el impacto económico y social de un conflicto tan prolongado con un particular impacto en el aumentado del precio de los productos alimenticios. Las concesiones juiciosas sofocaron los disturbios a corto plazo. Sin embargo el descontento permanecía hirviendo bajo la superficie…..

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Programa 35. La vida a bordo de un buque del siglo XVI.

El viaje a lo largo del Oceano Atlantico para llegar a las Indias recien descubiertas, era en si mismo, todo un reto a la supervivencia ya que esos barcos en los que viajaban, eran, como podeis imaginar, de todo menos salubres. La travesia transtlantica de estos buques en los siglox XVI y XVII duraba alrededor de dos meses y ese tiempo se te podia hacer muy muy largo…

Y es que simplemente, estar en uno de estos buques ya era de por si un duro castigo, equiparandose por las gentes del momento a una prision, y la verdad es que un preso no tendría nada que envidiar a un marinero. En reducidos espacios iban hacinados decenas de hombres durante meses sin tocar tierra, usando el agua solamente para beber ( La ropa se lavaba al tocar puerto, hacerlo con agua de mar, tras el secado, no era una caricia para la piel ) compartiendo su espacio con cajas, cofres, alimentos, aparejos, mastiles y animales, deseados y no tan deseados.. Comodidad, intimidad e igiene eran imposibles; hacinamiento, olores de animales y humanos, calor y poca agua dulce eran pues, la regla.

Hoy te vamos a contar como era la vida a bordo de un buque de los siglos XVI y XVVII, a que peligros te enfrentabas por el simple hecho de embarcarte y a cuales mas durante la travesia…..NO te lo puedes perder . Esto es QVALD, bienvenidos, comenzamos….

Programa S1. Napolas, escuelas de élite del III Reich

Adolf Hitler había encontrado a sus líderes administrativos, políticos y militares entre las estructuras del estado que él había dominado. Pero, sin duda, esta situación solo era transitoria, ya que para los lideres nazis, el Tercer Reich estaba destinado a durar mil años. Después de una generación, la mayoría del antiguo liderazgo tendría que ser reemplazado por uno nuevo y por tanto, los niños eran el futuro. Desde el principio, los dirigentes nacionalsocialistas sintieron que las academias militares clásicas, las escuelas públicas y las universidades no podría ser el campo de entrenamiento para la futura élite del Tercer Reich.

El régimen necesitaba oficiales militares, policías, funcionarios, administradores, y líderes políticos competentes que no estuviesen contaminados por ideas subversivas. Y todas esas cualidades podían muy bien ser inculcadas en escuelas especiales…. Esta, es su historia…

Programa 34. El desastre nuclear de Cherobil

Hasta mediados de los años 80 poca gente sabía que a 2,7 km de la ciudad de Prípiat, a 18 km de la ciudad de Chernóbil y a 17 km de la frontera con Bielorrusia, existía una importante central nuclear . Un lugar desconocido hasta el 26 de abril de 1986, cuando uno de los cuatro reactores de una oscura central nuclear de la Ucrania soviética empezó a arder, provocando lo que acabaría siendo el peor desastre nuclear de la historia, solo igualado hace siete años por el ocurrido en Fukushima, desastre que conmocionó al mundo y allanó el camino que conduciría al colapso final de la Unión Soviética

Aquel día de abril, los operadores de la sala de control del reactor número cuatro de la Central Nuclear V.I. Lenin de Chernóbil, cometieron una serie de errores fatales casando una terrible explosión que arruinó la tierra, mató a miles de personas y dejo a otras tantas secuelas inimaginables. ¿Cuál fue el error en Chernóbil? ¿Quién fue el responsable del accidente ? ¿Hasta dónde llegó la radiación? ¿A cuánta gente afectó? ¿Cómo se descontaminó la zona? Esta es su historia ….

Programa 33. El Salvaje Oeste español: el sistema presidial y los dragones de cuera

¿Quién no conoce al famosísimo 7° de caballería y a su archifamoso comandante, el teniente-coronel Custer y sus interminables guerras contra los indios de las praderas norteamericanas? Prácticamente todo el mundo y esto es muy normal ya que son innumerables las películas y series apologéticas que se han realizado. Pero antes, mucho antes de que la famosa caballería estadounidense se enfrentara con los nativos americanos en las praderas del centro y oeste norte América, los españoles ya se encontraban en esos territorios.España estuvo allí antes, durante más de 300 años, aunque algunos hayan intentado, y muchas veces conseguido, eliminar su recuerdo a toda costa. Y estuvo no de una forma ocasional, sino que la presencia hispana en extensas zonas del actual territorio de Estados Unidos, Alaska incluida, solo acabó por la imposición de las armas cuando España, tras la catastrófica guerra de Independencia contra la Francia napoleónica, era ya un viejo león herido y sin fuerzas.

En el siglo XVIII, la mayor parte del sur de lo que hoy es Estados Unidos era parte del Imperio español, que alcanzaba las Montañas Rocosas, Montana, Dakota e incluso Alaska. Grandes rutas comerciales comunicaban México con California y Florida con Texas. Para controlar este territorio tan amplio se hizo necesario establecer un doble sistema defensivo: la protección de costas y puertos con soldados entrenados al estilo europeo se complementaba con la protección del territorio hacia el interior, mediante una red de Presidios y misiones fortificadas, bajo la protección de los llamados “Dragones Cuera” o “Tropas Presídiales”.

Aquellos bravos soldados españoles lucharon durante más de tres siglos con las tribus que poblaban los territorios al norte de Nueva España, las llamadas “Provincias Internas”. Eran pocos, muy pocos. Esta es su historia…..

Programa 32. Batallas desastrosas ¡

En la Historia del ser humano, este ha recurrido a la guerra en no pocas ocasiones con las excusas mas disparatadas, lo que ha conllevado que su desarrollo y resultados hayan sido tan estúpidos como el motivo que las origino. En el programa de hoy, te contaremos absurdas historias de guerras y batallas….

Programa 31. La Segunda Guerra Italo-Abisinia

La temporada de lluvias en las tierras altas etíopes termina en septiembre y precisamente, el 29 de septiembre de 1935, Benito Mussolini, el dictador de Italia, envió un telegrama al comandante de las fuerzas italianas en la colonia de Eritrea en África Oriental: «Avanti¡ te ordeno que comiences el avance». Tres días después se emitió una proclama a las tropas: Ha llegado el día… Tendréis que soportar fatigas y sacrificios y enfrentaros a un enemigo fuerte y guerrero. Mayor será el mérito de la victoria por la que luchamos, la victoria limpia de la nueva Italia fascista. Sonaron las campanas de la iglesia de Asmara, capital de las tierras altas de Eritrea. Los soldados italianos en las calles cantaron el himno fascista, Juventud. Los aviones italianos se dispusieron a bombardear la ciudad etíope de Adowa.

La guerra que ahora comenzó reunió, en campos de batalla en montañas inexploradas, dos continentes, dos credos del bien y del mal, dos visiones de la civilización. Inesperadamente, fue una guerra que moldearía las mentes de hombres y mujeres en lugares lejanos y que finalmente determinaría las políticas de gobiernos grandes y distantes, en Londres, Berlín, Washington y Tokio. Decidiría el momento y los términos del vasto conflicto llamado Segunda Guerra Mundial. Ayudaría a provocar la revolución en el pensamiento de los estadounidenses que los llevaría años más tarde a Yalta, Tokio y Saigón. Pero también fue un duelo entre dos hombres, los líderes de dos naciones, armados con panoplia y resolución, dos hombres tan notables, tan magistrales y tan complejos como cualquier hombre del siglo XX. Representaban grandes fuerzas históricas, pero también eran individuos y si hubieran sido individuos diferentes tal vez no habría habido guerra ni consecuencias enormes.

La historia de la participación italiana en Etiopía era antigua y las bombas eran la señal de venganza por una vieja derrota italiana. Después de siete meses de resistencia abisinia, y tras haber despejado el mariscal Badoglio con gas mostaza los últimos obstáculos que entorpecían su avance, el 9 de mayo de 1936, las tropas italianas desfilaban, al fin, por Addis Abeba y en Roma la noticia se festejaba con la proclamación de un nuevo imperio: El rey de Italia, Victor Manuel III, era el nuevo emperador de Etiopía.

Programa 30. El ejercito de Filipo y Alejandro

Año 360 a.C.: el monarca macedonio Perdicas III acababa de fallecer tras una severa derrota ante los ilirios y toda Macedonia se encuentra al borde del colapso absoluto. Ilirios, tracios y peonios se lanzan sobre sus fronteras,
mientras Atenas amenaza sus costas. Alejandro II y Perdicas III, habían ocupado el trono y habían muerto, el hijo de este último era sólo un niño y la situación del reino exigía un monarca fuerte. Los macedonios en armas aclamaron al más joven de los tres hijos de Amintas III, Filipo, de la línea de los argéadas, en medio de una situación crítica para el reino.

Esta endeble Macedonia en los márgenes de la Hélade, era considerada un reino semibárbaro por los griegos, siempre bajo la influencia de las potencias griegas o del Imperio Persa y a menudo objeto de las incursiones de las tribus bárbaras del norte. Y a pesar de unos inicios tan poco prometedores, la expansión macedonia con el nuevo monarca será imparable, contemplada por los griegos con una mezcla de asombro y miedo. El artífice de tal cambio fue Filipo II de Macedonia, militar y estadista del más alto nivel, inteligente y pragmático, que debió su éxito tanto sus triunfos militares como a la diplomacia, la política y la propaganda.

La lección que aprendiera el joven Filipo en Tebas, aunque valiosa y dilatada, no se limitó a los tebanos Pamenes, Pelópidas y Epaminondas, sino que se extendió a los bien conocidos Agesilao, Ifícrates o Jasón, entre otros, que demostraron la importancia de disponer de un ejército experimentado y bien preparado. A ello Filipo sumaría su capacidad de innovación y adaptación, su experiencia y su aptitud para el ámbito de la guerra. Filipo reforzó la autoridad monárquica al tiempo que formo uno de los ejércitos más poderosos de la historia, con el que creo el imperio macedonio y sentó las
bases del potente poder militar que heredará Alejandro . Esta, es su historia.

Programa 29. Operación Amarillo, la caida de Francia

Mayo de 1940. Ha pasado casi un año ya del inicio de la Segunda Guerra Mundial y a pesar de las arrolladoras victorias de la Wehrmacht en Polonia, Dinamarca y Noruega, el frente occidental permanece en una extraña calma, únicamente interrumpida por la ofensiva de opereta francesa sobre el Sarre de septiembre de 1939. Pero a pesar de la aparente calma en el frente francés, el Alto Mando Alemán no ha estado ocioso.

La campaña alemana en occidente, en la primavera de 1940, fue realmente excepcional; el considerado generalmente mejor ejercito del mundo, fue derrotado, barrido del mapa sin piedad, en cuestión de pocos días por un bien entrenado y joven ejército alemán que se abalanzó contra su viejo enemigo en un auténtico ataque relámpago. Después de la catástrofe, la ruptura del frente fue vista mayoritariamente como algo inevitable, pero las apariencias eran muy diferentes a la realidad; los mandos alemanes tenían poca fe en el triunfo de una ofensiva que habían desencadenado a regañadientes, empujados por Hitler y el propio Hilter sufrió una súbita pérdida de confianza en el momento decisivo de la ofensiva, imponiendo una detención al avance de dos días en un momento crucial. Si los franceses hubiesen sabido aprovechar ese respiro, el resultado habría sido fatídico para las posibilidades de victoria alemanas.

Lejos de tener la superioridad abrumadora que se les suponía, los ejércitos alemanes eran, de hecho, inferiores en número a sus oponentes y sus unidades de carros menos numerosas y con menor potencia de fuego. Solo en el aire, tenían la superioridad. Y es que el efecto deslumbrante que lograron las 10 divisiones panzer, una de paracaidistas y una aerotransportada, además de la aviación, ha oscurecido no solo su pequeña escala, sino también el estrecho margen por el que se logró el éxito. Y es que como veremos, la batalla por Francia es uno de los mas notables ejemplos en la historia del efecto decisivo de una nueva idea, aplicada por unos dinámicos comandantes sobre el terreno.

Programa 28. El Muro de Berlin y la Frontera Intraalemana

15 de agosto de 1961: Conrad Schumann, soldado del Nationale Volksarmee de 19 años de edad, se encuentra en su puesto de guardia como centinela en el Muro de Berlín en su tercer día de construcción, en el cruce de la Ruppinerstraße con la Bernauerstraße. En ese momento, el Muro no es más que una pequeña valla alambrada; es más un incordio que un muro propiamente dicho. Schumann hace su guardia como todos los días, va y viene con su subfusil al hombro, circunspecto, mirada glacial, prusiana (o mejor democrática, popular…). De repente, se aproxima a la alambrada, coge impulso y la salta, arrojando su arma, mientras corre (ya en el lado occidental) hacia un coche de la Policía Federal Alemana, que tras recogerlo, se aleja a toda velocidad. Unas señoras observan pasmadas la escena desde el lado oriental. Su huida fue capturada por el fotógrafo Peter Leibing. Con este salto, Cornrad Schumann entraba en la Historia como el primer desertor de la República Democrática Alemana (RDA) que cruzaba el muro.

Casi todo el mundo conoce el Muro de Berlín, de 206 km de longitud. Muro de Berlín, a menudo llamado simplemente «el Muro» (die Mauer), que rodeaba por completo Berlín Occidental una isla de democracia dentro de un Estado totalitario. En cambio, pocos conocen la frontera intraalemana de 1.401 km de longitud entre la RDA y la RFA, que discurría a lo largo de la línea de demarcación original de 1945 (Demarkationslinie ) que separaba las tres zonas de ocupación de los Aliados occidentales de la zona soviética oriental. La Republica Federal Alemana, llamaba a esto la Frontera Intraalemana (Innerdeutsche Grenze) o simplemente la frontera terrestre (Landgrenze). En la RDA era la frontera germano-alemana (Deutsch-Deutsche Grenze). Con la excepción de la Zona Desmilitarizada coreana, la 1GB era la frontera más segura del mundo.

Esta es su historia….

Programa 27. El Galeón y la Flota de Indias

El galeón español es uno de los barcos más románticos de la historia. Asociados con tesoros hundidos, piratas y conquistadores, estos barcos han llegado a personificar el poderío marítimo español de los siglos XVI y XVII.
Eran los caballos de batalla del imperio marítimo de España con los que proteger sus intereses en aguas europeas y garantizar que la corona se beneficiara de las extraordinarias riquezas producidas en sus nuevos territorios americanos.  A principios del siglo XVI muchos eran los soberanos europeos que habían confirmado sus sospechas sobre las tierras a las que había llegado Cristóbal Colón no hacía muchos años en el lejano Occidente; estas no eran unas cuantas islas, sin duda era un nuevo gran continente, «nuevo» desde el punto de vista de los europeos del siglo XVI, claro está. La introducción a la Cosmografía de Ptolomeo, publicada por la Academia del Vosgo, recogía la opinión en tal sentido del navegante florentino Americo Vespucio. España no podía mantener por más tiempo el secreto acerca de sus nuevas posesiones allende los mares y las noticias sobre la abundancia de oro, plata y perlas que llegaban a Sevilla, se difundían por toda Europa.

Aunque en este momento la ruta hacia las Indias seguía siendo desconocida y la Corona española mantenía las cartas de navegación a buen recaudo, se habían abierto de par en par las puertas de la ambición y la codicia. El triángulo formado por la península Ibérica, las islas Canarias y el archipiélago de las Azores se convirtió en terreno propicio de piratas y corsarios para la caza de los buques que transportaban estas riquezas, las supuestas y las reales.  El galeón será la respuesta española a esta nueva situación, un buque que surgió por la necesidad de la Corona de un navío que compartiera la capacidad de carga de la nao con la velocidad y maniobrabilidad de la carabela, con el objetivo de explorar y comerciar con las Indias recientemente descubiertas y que podía ser igualmente usada para el comercio o como buque de guerra. Y será el rey de los mares durante dos siglos 

Programa 26. Piratería en el Mediterráneo antiguo

La piratería es tan antigua como la navegación. Según Goethe la guerra, el comercio y la piratería formaban una trinidad inseparable. Los llamados «pueblos del mar» que, irrumpieron en el Mediterráneo en el segundo milenio antes de Cristo, se revelaron en seguida como consumados piratas. Tucídides no cuenta como Minos, el legendario rey de Creta, limpió de salteadores el Egeo, aunque al final esos mismos piratas indoeuropeos se apoderaran de Creta, terminaran con el imperio hitita y se enfrentaran a Ramsés III en Egipto, siendo derrotados por dicho Faraón.

Para los griegos la piratería gozaba de prestigio social y reconocimiento público. Recordemos como, sin ir más lejos, el mismísimo Ulises se comporta como un auténtico pirata, saqueando y matando, como atestiguan varios pasajes de la Odisea. La región de Cilicia, en Asia Menor, sería durante siglos un auténtico nido de piratas, hasta que Pompeyo el Grande los aniquilará en 67 a. C., abriendo de nuevo y durante siglos, el Mediterráneo al comercio romano.

Si tenemos en cuenta que la piratería ha sido durante siglos algo del todo habitual en el Mediterráneo, podremos advertir entonces la enorme influencia que ha ejercido en la vida de la Antigüedad. Fue un fenómeno constante en el Mediterráneo antiguo. Prácticamente todas las sociedades, culturas, estados y personajes que vivieron a la orilla de este mar estuvieron relacionados de una forma u otra con esta actividad predatoria, bien víctima o bien como ejecutor, y en no pocas ocasiones ejerciendo de ambos.

Programa 25. La Stasi: el escudo y la espada de la RDA

El 17 de diciembre de 1989 se anunciaba la disolución del Ministerium für Staatssicherheit (MfS) , universalmente conocido por todos los alemanes por su abreviatura: la Stasi, el Ministerio de la Seguridad de la RDA, la máquina más sofisticada de vigilancia y represión puesta en marcha jamás por una dictadura. Sus orígenes se remontan a los días inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, antes incluso de que se produjese la división de Alemania en dos países rivales.

Como omnipresente órgano de vigilancia y de persecución el MfS fue uno de los principales pilares que aseguraron la dictadura del SED, el partido socialista unificado, durante cuatro décadas en Alemania Oriental. No en vano, el Servicio de Seguridad del Estado, con sus 91.00 empleados a tiempo completo en octubre de 1989, era considerado el «escudo y la espada del partido». Con una población de 16,4 millones a finales de 1989, en la RDA había un miembro a tiempo completo del Servicio de Seguridad del Estado por cada 180 habitantes. En comparación con otros Estados del bloque del Este, la RDA el mayor número de personal en un Servicio de Seguridad del Estado, el mayor índice de vigilancia en la esfera de poder soviética (Checoslovaquia = 1 : 867, Polonia = 1 : 1574).

El MfS también dependía en gran medida de su control sobre colaboradores no oficiales (MI), que espiaban a sus conciudadanos, pasaban información sobre ellos y los denunciaban. A lo largo de cuatro décadas, unos 600.000 residentes en la RDA trabajaron con el MfS como IM y colaboraron así con el aparato represivo del SED. Entre 1952 y 1988 el MfS inició procedimientos de investigación contra 110.000 personas, la mayoría de las cuales fueron encarceladas y condenadas. Muchas más personas fueron «procesadas» en los llamados Controles Personales Operativos, contándose por millones el número de personas sobre las que el MfS recopiló información. El objetivo final era saberlo todo sobre todos aquellos cuyo comportamiento parecía desviarse del estado socialista.

Programa 24. La Primera Guerra Abisinia: el desastre de Adua.

A finales del siglo XIX prácticamente toda África estaba en manos europeas; las potencias se habían repartido completamente el continente, con la excepción de la República de Liberia y el Imperio de Abisinia. Durante las décadas del denominado «Sistema de Bismarck» se produjo fuera del continente europeo un fenómeno de enorme alcance para las relaciones internacionales, cuyas consecuencias se hicieron notar especialmente a partir de 1890 y que perduran hasta nuestros días: la segunda expansión europea o imperialismo, que se refiere al establecimiento o la ampliación del dominio de territorios extraeuropeos por potencias continentales, acaecido entre 1870 y la Primera Guerra Mundial. En 1880 apenas un 10% de África estaba bajo dominio europeo, veinte años más tarde lo estaría el 90%. El imperialismo cambió las relaciones internacionales, que se abrieron hacia una dimensión mundial y el número de estados que participaban activamente en ellas aumentó. Nuevos países como Bélgica, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos entraron en un escenario paulatinamente más complejo.

La joven nación italiana se había incorporado tardíamente a la carrera colonial debido a que su unificación definitiva no se materializó hasta 1870 y siendo una de las naciones más jóvenes junto a Alemania en entrar en África, se vio obligada a competir con otras recién llegadas pero establecidas sólidamente en el espacio colonial como era el caso de franceses y británicos, o con imperios con siglos de presencia en África como España y Portugal. Las motivaciones italianas, como suele suceder con las nuevas naciones, pasaban por consolidar un «espíritu nacional» que uniera a todos los italianos y para ello «necesitaban» convertirse en una potencia, tanto colonial como continental, con capacidad de competir con sus vecinos. Sin embargo, Italia será la única nación europea que, en la carrera por la colonización de África, vera sus ambiciones coloniales frenadas en seco por un estado no europeo y Etiopia, uno de los pocos casos exitosos de resistencia de un país africano ante el intento de conquista por parte de una potencia europea en el siglo XIX. Durante la guerra, los etíopes fueron muy superiores numéricamente, estuvieron bien armados y contaron con la ayuda de voluntarios y de asesores militares de Rusia y Francia, que entrenaron al ejército y les vendieron de armas.

Programa 23. La Organizacion Todt.

Hitler llamó a la OT «la mejor organización de construcción de todos los tiempos», encargándole directamente la supervisión de obras que consideraba vitales para el esfuerzo bélico del Tercer Reich. Pero tales elogios no eran exclusivos del Führer; la inteligencia británica reconoció a la OT en 1945 haber llevado a cabo en poco más de cinco años “el programa de construcción más impresionante desde la Segunda Guerra Mundial, el programa de construcción más impresionante desde la época romana”.

Especializada en tareas de construcción a gran escala, la Organización Todt se creó en 1938 y llegó a tener una plantilla de alrededor de 1,5 millones de trabajadores. Hitler reclutó a las estrellas más brillantes, a los ingenieros y arquitectos más destacados de la nación, para construir el imperio de sus sueños. Ya se tratará de fortificaciones militares en tiempos de guerra o de grandes ciudades imperiales en tiempos de paz tras la imaginaria victoria final, el dictador recurrió a sus leales favoritos en la organización para que las diseñaran y las construyesen. Estuvo dirigida por dos ministros de Armamento sucesivos: el primero fue su fundador, Fritz Todt, y el segundo, Albert Speer. Así pues, la Organización Todt ocupaba un lugar central en el sistema y el poder nazis, junto con las SS, la Wehrmacht y el Partido Nazi.

La OT surgió a raíz del desarrollo de la red de autopistas alemanas y de la línea de demarcación de Westwall por parte de Fritz Todt antes de la guerra. A medida que se expandía, la organización pasó de buscar trabajadores voluntarios a recurrir a la coacción y a depender cada vez más de prisioneros de guerra y presos de campos de concentración. Sus tareas abarcaban una gama muy amplia, que abarcaba la línea de defensa costera del Muro Atlántico que se extendía desde Noruega hasta la frontera franco-española, las conexiones por carretera y ferrocarril en los territorios ocupados, la producción de armamento, incluidos los cohetes V1 y V2, proyectos energéticos y mineros a gran escala para explotar las fuentes de materias primas capturadas, y una enorme operación para trasladar bajo tierra las principales fábricas de armamento y plantas industriales alemanas para protegerlas de los bombardeos aliados incluyendo enormes fabricas subterráneas. Hoy recorreremos las flamantes autopistas alemanas por toda Europa, desde la frontera franco-española hasta los arrabales de Moscú, desde el ártico noruego hasta los desiertos del norte de África, siguiendo las huellas de los constructores del III Reich, la Organización Todt.

Programa 22. Esparta y su ejército.

Esparta no tenía un ejército; lo era. Los espartanos personificaron a lo largo de la Historia la superioridad física y la organización eficiente. Tan implacables como abnegados, sus rituales guerreros hicieron de ellos la fuerza de combate por excelencia. Durante siglos, Esparta encarnó el militarismo, el centralismo autoritario, la segregación y una brutal represión frente a una Atenas, su archienemiga, que fomentaba la democracia, el individualismo y la alta cultura. Pero en realidad, la polis de Esparta representaba una democracia especial, diferente, a la de Atenas.

Creció sometiendo y esclavizando a sus vecinos inmediatos de Laconia y Mesenia, que acabaron siendo conocidos como ilotas («cautivos») y periecos («los que viven fuera»), y controlando con facilidad el territorio más grande de ciudades-estado del mundo griego, unos 8000 kilómetros cuadrados. Pero tenía que estar continuamente alerta y preparada para hacer frente a sus enemigos, tanto interiores como exteriores. Y la clave del éxito militar de Esparta fueron sus hombres.

Programa 21. Operación León Marino: el desembarco alemán en Inglaterra.

A las tres y cuarto de la tarde del 21 de junio de 1940, Adolf Hitler, acompañado por Göring, Raeder, Brauchitsch, Keitel, Ribbentrop y Hess, contemplaba la inscripción conmemorativa de la victoria aliada en la Primera Guerra Mundial, en el Memorial de Alsacia-Lorena, en la que se leía: « Aquí, el 11 de noviembre de 1918 sucumbió el orgullo criminal del imperio germano vencido por los pueblos libres que intentó esclavizar «. Hitler había llegado unos minutos antes al bosque de Compiégne radiante, pero ante la gran losa, su semblante se volvió sombrío: en unos instantes iba a reparar aquella humillación. Echo un último vistazo y se alejó a grandes zancadas. Aquella derrota y sus consecuencias estaban grabadas indeleblemente en la conciencia de todos los alemanes.

En 1914 los ejércitos alemanes habían combatido durante cuatro largos y sangrientos años y no habían podido llegar a París; ahora lo habían logrado en poco más de cuatro semanas. Francia quedaba dividida en una zona costera del norte y el oeste que permanecería bajo ocupación alemana, mientras que en el centro y el sur se formaría un estado títere, dirigido por el héroe de la Gran Guerra, «el vencedor de Verdún», el mariscal Philippe Pétain. Hitler proclamó el final de la guerra en Occidente y la con ella la victoria más gloriosa de todos los tiempos. Ordenó que se tocaran las campanas en el Reich una semana entera y que ondearan las banderas durante diez días.  En el programa de hoy, acompañaremos al Führer en su visita turística por Paris, conoceremos la ocupación de las islas británicas del canal de la mancha, único territorio británico que permanecería bajo ocupación alemana y analizaremos la planificación de la operación León Marino, el plan de desembarco alemán en Inglaterra y sus planes de ocupación para el país

Programa 20. De Guillermo el Bastardo, a Guillermo el Conquistador.

Una de las historias más curiosas de la Europa medieval es la de la dinastía y elpueblo normandos.Es la historia de un oportunismo,de un hombre en unaépoca de violencia e inestabilidad. No es la historiade la construcciónconsciente de un reino y un pueblo, o de unhombre visionario, tampoco deun genio militar. Sus seguidoreseran tripulaciones de barcos procedentes detodas lascostas del norte delAtlántico.Pero gracias a su oportunismo y a lacodicia de tierras de sus seguidores, se fundará un nuevo reino y con él, unnuevo pueblo.También una dinastía de príncipes y reyes que perdura hastanuestros días. No hubo pueblo nifrontera a la que estosguerrerosno llegasen, desdeInglaterra hastael imperio bizantino; derrocaban dinastías, conquistabantierras y ciudades y desafiaban a grandes imperios de su época. De paganos acristianos, de piratas a príncipes y reyes, los normandos ascendieronmeteóricamente. Desde un pequeño asentamiento en el Sena en el año 911hasta la conquista de Inglaterra,hoyacompañaremos a los normandos en lafundación y creación de su poderoso ducado y a uno de sus duques máscélebres, Guillermo el bastado,como era llamado comúnmente, aunque contoda seguridad, no a la cara,desde su tempestuosa y tambaleante asuncióndel trono ducal hastasucoronación como reyde Inglaterra. Esta es su Historia.

Programa 19. Alejandro Magno. Tercera parte: regreso, muerte y caída del imperio.

En el verano del año 326 a.C., Alejandro, rey de Macedonia se encontraba en el noroeste de la India, en la región del Punjab, al frente de su ejército. En la mente del rey se comenzaba a perfilar una nueva campaña de conquista de la India, algo que, sin embargo, era incomprensible para sus tropas greco-macedonias. Después de haber recorrido más de dieciocho mil kilómetros en los últimos ocho años, con independencia del clima o el paisaje y tras una durísima campaña en el norte de la India, donde el clima había hecho mella en su espíritu, el ejército en pleno se amotinó. Oficiales y soldados, por igual, se negaron a avanzar ni un metro más.

El hijo de Amón no podía soportar la vergüenza de una humillación pública de tal envergadura, por lo tras consultar con los sacerdotes y adivinos del ejército y ofrecer un sacrificio para saber si debía cruzar el rio Beas, que muy oportunamente no fue propicio, ahora podía alegar la desaprobación de los dioses.  Reunió a sus íntimos amigos y a los viejos Compañeros y les informó de que había llegado el momento de retirarse. Alejandro había conoció por fin, su primera derrota.

En nuestra tercera entrega de la saga de Alejandro, hoy marcharemos de nuevo con las falanges macedonias, junto a la caballería de los compañeros, desde la región del Punyab, en el noroeste de la India, en una épica retirada a través del desierto de Gedrosia, entre los actuales Irán y Pakistán, de regreso a Babilonia. Asistiremos a nuevos motines, y purgas, conoceremos los planes de Alejandro para el futuro próximo y seremos testigos de su repentina muerte y del desmembramiento de su efímero imperio.

Programa 18. Colaboración gernamo-sovietica                              1919-1941

Durante casi veinte años, soviéticos y alemanes colaboraron económica y militarmente y se repartieron Europa del este en áreas de influencia. Dos países que saldrán como los parias de Europa tras la Primera Guerra Mundial iniciarán una cooperación que continuará, enormemente ampliada, con Hitler en la Cancillería del Reich.

Mientras que la cooperación militar soviético-alemana entre 1922 y 1933 a menudo se olvida, tuvo un impacto decisivo en los orígenes y el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Alemania pudo reconstruir su ejército destrozado, entre otras cosas, gracias a cuatro bases secretas escondidas en Rusia. A cambio, el Reichswehr envió hombres para enseñar y entrenar al joven cuerpo de oficiales soviéticos. Sin embargo, el aspecto más importante de la cooperación soviético-alemana fue su componente tecnológico. Juntos, los dos estados construyeron una red de laboratorios, talleres y terrenos de prueba en los que desarrollaron lo que se convirtieron en los principales sistemas de armas de la Segunda Guerra Mundial. Sin los resultados técnicos de esta cooperación, Hitler no habría podido lanzar sus guerras de conquista.

Como tampoco habría sido posible mantener la blitzkrieg en funcionamiento durante 1939, 1940 y 1941 sin los millones de toneladas de cereales, petróleo y sus derivados, manganeso, cromo, madera y una larga serie de materias primas que la URSS exportó a una Alemania bloqueada navalmente por Inglaterra.

Un contacto estrecho que permitirá que inluso con la guerra en el frente del este en marcha, se mantuviesen contactos y conversaciones que permitiesen la firma de una armisticio en base a una nueva colaboración.

Hoy analizaremos la larga, fluida y estrecha colaboración germano soviética entre 1919 y 1941.

Programa 17. La Cruz de Hierro 1813-1957

Se puede encontrar en la Puerta de Brandenburgo y en la parte superior de la Columna de la Victoria en Berlín. Én monumentos de guerra y cementerios a lo largo de toda Europa y el Norte de África, hasta en las superficies de aviones y tanques de la actual Bundeswehr: es La Cruz de Hierro. La Eisernes Kreuz o Cruz de Hierro, la más famosa de las condecoraciones militares alemanas de todos los tiempos y en los 200 años transcurridos desde su creación hasta el día de hoy, sigue siendo una de las medallas más reconocibles, famosas y valoradas en la historia militar. En sus más de 200 años de historia, la Cruz de Hierro ha cambiado notablemente en su efecto simbólico y en la apreciación social, convirtiéndose en una marca y un símbolo distintivo, firmemente adherido a la imagen del ejército alemán.
La aceptación de la antigua cruz prusiana como símbolo nacional militar llevó a los nacionalsocialistas a adaptarla para el diseño de las banderas de las tropas de la Wehrmacht a partir de 1935 y, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, a crear una «nueva cruz de hierro «. Con la aplicación de la esvástica, los nacionalsocialistas se apropiaron visiblemente de ella y la asociaron a la guerra de 1939 a 1945.
Pero el legado de Federico Guillermo III y su idea resultaron ser más poderosos: la Cruz de Hierro no representa el militarismo ni la autoridad arbitraria. Encarna la legitimidad de la rebelión armada contra la opresión y la tiranía, y el deber cívico y la voluntad del pueblo de defender sus derechos y libertades.  Así pues, más de 200 años después de su fundación, la Cruz de Hierro sigue presente y goza de una percepción positiva y un reconocimiento internacional y aunque el significado social ha cambiado a lo largo de su dilatada historia , hoy vuelve a estar firmemente asociado al ejército y las fuerzas armadas alemanas. Hoy recorreremos la historia de una de las mas celebres condecoraciones militares, la Cruz de Hierro.

Programa 16. Viajar, en el Mundo Antiguo

Emprender cualquier tipo de viaje en el mundo antiguo fue , casi siempre, sinónimo de emprender una auténtica aventura. Acostumbrados como estamos a nuestro mundo actual, que se nos ha quedado pequeño, donde viajar es algo cómodo, fácil y seguro, no nos resulta sencillo hacernos tan siquiera una idea exacta de la situación en aquellos tiempos, de sus limitaciones y expectativas. Cualquier viaje en el mundo antiguo constituía una verdadera aventura con toda clase de riesgos e incertidumbres, por no hablar de las incomodidades o de su larga duración. Los mapas y los planos apenas existían y los pocos que podían calificarse de tales carecían de toda precisión en la situación de los accidentes geográficos o en la representación aproximada de distancias y longitudes. Se trataba más bien de vagas informaciones referenciales o de relatos que se centraban fundamentalmente en los elementos exóticos y extraordinarios.

Los medios de transporte eran rudimentarios y contaban con grandes limitaciones de tipo técnico, como era el caso de carruajes y barcos. Cualquier
itinerario conllevaba riesgos, como la presencia habitual de bandidos y piratas o los peligros inherentes al paso por unas regiones extrañas y desconocidas. Apenas existían lugares de posta y reposo destinados a tal fin, con lo que las jornadas se hacían interminables y no era infrecuente el peligro de extravío ante la ausencia de indicaciones y señales, o de rutas mínimamente condicionadas para el transporte. No contaban con una concepción clara y uniforme del mundo que permitiera a cualquier viajero situarse en una u otra dirección dentro de un contexto reconocible.

Hoy viajaremos por el mundo antiguo, recorriendo los caminos y calzadas y navegando por los grandes ríos y mares infestados de piratas.

Programa 15. Las Guaridas del Lobo, los Cuarteles Generales de Hitler

Frente a la creencia popular, basada muchas veces en películas de dudoso rigor histórico , fue muy poco el tiempo que Hitler pasó en Berlín durante la guerra. Muy al contrario, el Führer seguía el desarrollo de los acontecimientos a través de una vasta red de cuarteles generales, diseminada por toda Europa. Asi, entre 1940 y 1945, 19 Cuarteles Generales serán construidos con este fin para Hitler.

Durante el desarrollo de la guerra, su esca la y complejidad pasará de unos simples refugios antiaéreos y unos alojamientos de madera, a enormes búnkeres de hormigón macizo , a prueba de cualquier bomba o proyectil enemigo. La obsesión de Hitler con los búnkeres de hormigón se remontaba
a su servicio en las trincheras del frente occidental durante la Primera Guerra Mundial, donde sirvió como cabo. Aquí, los únicos refugios del machacón fuego de artillería enemigo eran las profundas trincheras, a menudo reforzadas con hormigón, que se construían a lo largo de toda la longitud del frente. Esta experiencia marco profundamente al cabo Hitler para el resto de su vida, como a la mayoría de los hombres que combatieron en los distintos ejércitos de la Primera Guerra Mundial.

Más tarde, como líder de Alemania, su preocupación por fortificaciones de hormigón encontrar a expresión en la decisión de construir el Muro Occidental o Westwall a lo largo de la frontera con Francia y una línea similar de defensas en el este. De hecho, tal era su interés en el tema que el mismo estaba íntimamente involucrado en el diseño de una serie de búnkeres para estas líneas de defensa.

Desde su tren especial, Amerika, a los pintorescos y rurales cuarteles generales en la frontera de Alemania con Francia, pasando por los grandes
bunkers de Prusia oriental o los cuarteles generales en el Este, hasta terminar en el Führerbunker de Berlín, bajo las ruinas de la Nueva Cancillería del Reich, recorreremos a lo largo y ancho de Europa, desde 1939 hasta 1945, las guaridas del lobo, los cuarteles generales de Hitler.

Programa 14. Alejandro Magno. Segunda parte:   De Gaugamela a la India

Al atardecer del primero de octubre del 331 a.C, Alejandro, rey de Macedonia tenía en sus manos el mayor y más poderoso imperio del momento. Sobre el campo de batalla de Gaugamela, a poco más de veinte kilómetros del actual Mosul, yacían los restos del último gran ejercito de Dario III , que había huido, por segunda vez, poniendo una distancia prudencial de por medio con el macedonio.

Lejos parecía quedar ya aquella primavera del 334 a.C. cuando se había puesto en marcha la gran expedición hacia Persia. Tan solo tres años, tres años, Separaban aquellos dos momentos.  Ciertamente, gracias a Filipo II, Macedonia era un reino rico, pero a partir de este momento, la enorme cantidad de riquezas que afluyeron a las manos de Alejandro, cambiará por completo la escala de sus operaciones. El dinero ya nunca más será un problema. Alejandro y sus macedonios habían avanzado sin descanso, sin conocer la derrota, durante tres largos años. Habían destrozado dos grandes ejércitos Persas, ambos comandados por el mismísimo Gran Rey. Habían sometido a Tiro en un asedio casi épico, habían incorporado a Egipto al nuevo imperio. Desde Gordio hasta Siwa, Alejandro era ya una leyenda. Y nos obstante, aún estaba comenzando su asombroso viaje…..

En nuestra segunda entrega de la saga de Alejandro, hoy marcharemos de nuevo con las falanges macedonias , junto a la caballería de los compañeros,
desde Babilonia a la mismísima India

Programa 13. La Gestapo

Hoy en día la palabra Gestapo sigue evocando sentimiento de miedo y horror. La Gestapo, Geheime Staatspolizei o policía secreta del estado, era el elemento clave en el sistema de terror y represión nazi. Su propaganda, gustaba de dar la impresión de que era una organización enorme y de que sus agentes estaban por todas partes. Y esto se ha dado durante décadas como un hecho consumado.

Nada más lejos de la verdad. En realidad, la Gestapo era una organización muy pequeña, ya que no necesitaba otra cosa , sin muchos recursos y explotada al máximo, con menos de 15.000 agentes activos para vigilar todos los crímenes políticos, supuestos y reales, de 66 millones de alemanes. Historiadores como Robert Gellately, Martin Broszat y Reinhard Mann, desacreditaron la idea popular de una Gestapo como parte de un estado policial todopoderoso que imponía su voluntad a una población aterrorizada. El apoyo del público respaldaba el trabajo de la Gestapo. El régimen de Hitler gozaba de una enorme popularidad y todo aquel que aceptó y apoyó al régimen gozó de una gran libertad individual.

El gobierno nazi era mucho menos totalitario en la práctica que en la teoría y una vez uno tiene en cuenta este hecho fundamental, empieza a entender la realidad de cómo era la vida dentro de la Alemania nazi. La Gestapo era una organización pequeña basada en la colaboración del público, que trataba a los «buenos» ciudadanos alemanes con guantes de seda y a la que la mayoría de alemanes no le tenía ningún miedo.

Hoy conoceremos los orígenes, estructura y funcionamiento de una de las policías políticas mas temida de todos los tiempos….

Programa 12. La intervención italiana en la Segunda Guerra Mundial

Crossover con Navegando sin Rumbo

La intervención italiana en la Segunda Guerra Mundial estará impulsada por motivos de prestigio, cinismo y sobre todo, de un oportunismo inoperante. Mussolini se propuso conquistar el Mediterráneo y convertir Italia en una potencia mundial, con un imperio que iría desde Gibraltar hasta el Golfo Pérsico: seria el Imperio Romano del siglo XX. En su propaganda, los fascistas glorificaban el espíritu de lucha italiano, su disciplina «romana», su fuerza de voluntad sobre humana y su lealtad inquebrantable al Duce.

Pero la realidad era bien distinta…….. el país no estaba preparado para la guerra y el ejercito italiano carecía de la preparación y el equipamiento necesarios. Hoy acompañaremos a los ejércitos de Italia desde Abisinia al norte de África, de las estepas rudas a las peligrosas aguas del Atlántico, de los Balcanes a los cielos de Inglaterra, en un nuevo Crossover con nuestros buenos amigos de Navegando Sin Rumbo…

Programa 11. La Guardia Pretoriana

En la antigua Roma, los emperadores y sus familias contaron para su protección con un poderoso cuerpo militar, instalado en un campamento al este de la ciudad. Las cohortes pretorianas, conocidas colectivamente como Guardia Pretoriana, eran la primera línea de defensa del emperador, pero también su enemigo más letal. Lo acompañaba constantemente, ya fuera como guardaespaldas en Roma o durante sus campañas militares, sin embargo, su fidelidad distó mucho de ser completa, como muestran las constantes conjuras y sublevaciones que protagonizaron hasta su desaparición en el siglo IV.

A lo largo de sus tres siglos de historia, las misiones a las que tuvieron que hacer frente los pretorianos fueron extremadamente variadas; la función principal de la Guardia Pretoriana fue la protección, a todos los niveles, de la persona del emperador allí donde este se encontrara, ya fuera actuando permanentemente como su escolta y guardia personal en el palatino y demás residencias imperiales o como última línea de defensa en el combate. Como únicas tropas armadas acantonadas en la capital del Imperio, poco a poco irá cobrando especial relevancia Y por último, como cuerpo de élite del ejército romano, actuaron como unidad de combate en el campo de batalla, acompañando bien al propio emperador, a algún príncipe de la casa imperial o al jefe inmediato de la Guardia, el Prefecto del Pretorio.

En una época donde el destino de gran parte del mundo conocido se dirimía desde una sola ciudad, Roma, en manos del emperador, los pretorianos se
convirtieron en el lobby por excelencia.A lo largo de su historia, la guardia fue muy consciente de que podía crear o destruir emperadores a su antojo. s. Seguros y confortablemente instalados en sus cuarteles de la capital, eran envidiados por los legionarios estacionados en los acuartelamientos de frontera.

Hoy regresamos a la antigua Roma, para conocer a la tan temida como odiada, guardia pretoriana.

Programa 10. Little Big Horn y el desastre del 7º de Caballeria

A las seis de la tarde del 25 de junio de 1876, 210 soldados del 7° Regimiento de Caballería yacían muertos, dispersos en una colina, en el sur de Montana. Su comandante, el teniente coronel George Armstrong Custer había caído con ellos. Cuatro millas río arriba, más de 40 soldados también estaban muertos; todos perecieron a manos de los guerreros sioux y cheyenne en lo que ahora se llama la batalla de Little Big Horn, conocida por los nativos americanos como la Batalla de Hierba Gris.

Fue la batalla más famosa del mítico 7º Regimiento de Caballería de los Estados Unidos, donde se recuerda, aun a día de hoy, como una de las más «heroicas» que protagonizó su ejército, mientras trataba de expulsar a los indios de sus tierras. No obstante, y por mucho que el cine estadounidense se haya empeñado machaconamente, en transmarinos que en Little Big Horn los heroicos soldados de Custer murieron con las botas puestas y enfrentándose a miles de malvados indios que les atacaban salvajemente sin piedad, la realidad es bien distinta. En principio, este regimiento solo era uno más de los regimientos de caballería del ejercito de los Estados Unidos, pero al tratarse de la peor derrota sufrida por la caballería, ha sido recordado y en muchas ocasiones, glorificado hasta la exageración con un Custer rodeado de sus hombres, armas en la mano, esperando la última carga de los nativos americanos. Pero el final de la batalla debió de ser una estampida sin orden ni concierto.

La Batalla de Little Big Horn constituye el clímax de las Guerras Indias en Norte América ; una campaña insuperable en la ferocidad y salvajismo de sus combates, una victoria táctica para las tribus de las planicies americanas, pero también una derrota estratégica. Hoy recorreremos las praderas sin fin de Montana , en la última cabalgada del Teniente Coronel Custer.

Programa 09. El Gobierno de Flensburg: el último gobierno del Reich

A mediados de mayo de 1945, el Tercer Reich estaba en ruinas, Adolf Hitler había muerto y la guerra había terminado en Europa; pero eso no significaba que un nuevo líder no estuviera dirigiendo el trabajo diario del gobierno del Tercer Reich. Una semana después del Día de la Victoria en Europa, un automóvil del parque móvil de Hitler se detenía frente a un apartamento del norte de Alemania para recoger al último líder de la Alemania nazi.

Flanqueado por su personal, Karl Dönitz se sube al vehículo en uniforme completo de Gran Almirante. Tras recorrer apenas 500 metros, el automóvil se detiene en seco y Dönitz, desciende para presidir la reunión de gabinete de ministros del Reich. En la agenda: cualquier cosa, desde cómo podrían simplificar el mando de sus unidades militares inexistentes hasta qué tipo de bandera usarían ahora que la esvástica estaba prohibida. En la ciudad de Flensburg, al norte de Alemania, los aliados permitieron un pequeño campus de funcionarios alemanes que pretendían que la Alemania nazi todavía está viva. Visto por algunos como algo «extraño», «delirante» o incluso como una «ópera cómica», la táctica de Dönitz permitirá la evacuación de millones de civiles hacia Alemania occidental. Esta es su historia.

Programa 08. Alejandro Magno. Primera parte:   De Pela a Gaugamela

La valoración de la figura de Alejandro III de Macedonia es inseparable de la imagen contradictoria que las fuentes antiguas nos han transmitido, la mayoría de las veces en un estilo que ralla la hagiografía. El retrato antiguo de Alejandro contiene tantos elementos novelescos como propiamente históricos. El rey macedonio no fue, ni mucho menos, un gran estadista como su padre Filipo II , aunque sí un excelente estratega y un rey con una enorme ambición de poder. Estos aspectos de su personalidad han sido raramente valorados, cuando no escondidos, porque la historiografía moderna sigue siendo tributaria de múltiples tergiversaciones, algunas de las cuales remontan incluso a la Antigüedad.

En esta primera parte, acompañaremos al rey macedonio desde Pela a la batalla de Gaugamela.

Programa 07. Roma imperial, una ciudad peligrosa.

Crossover con Navegando sin Rumbo

Cuando un ciudadano romano se aventuraba a salir durante la noche, siempre lo hacía con recelos. Los problemas de seguridad y orden público en la ciudad de Roma siempre fueron muy serios. Con más de un millón de habitantes Roma era una ciudad enorme para su época, incluso era grande según los parámetros modernos. La Antigua Roma era un foco de agitación frecuente, si no permanente. Una fuente de criminalidad con un elevado grado de inseguridad. El poeta Marcial , que vivió en la Roma del siglo I de nuestra era, decía irónicamente que solo un loco podía salir de noche en Roma sin haber hecho antes testamento y Juvenal , que la conoció entre fines del siglo I y principios del siglo II, solía afirmar que, de noche, era más seguro aventurarse en el bosque Gallinaria o en las mismísimas lagunas pontinas, que estaban infestados de salteadores, que el centro de la ciudad de Roma. Acompáñanos hoy, junto a nuestros compañeros del podcast Navegando sin Rumbo a recorrer las calles de la antigua Roma.

Aquí puedes escuchar todos los programas de Navegando Sin Rumbo, ¡ No te los pierdas¡:

Programa 06. La guerra anglo-zulu y la batalla de Isandlwana

La gran ola negra contra la delgada línea roja. Isandlwana 22 de enero de 1879, la mayor derrota de un ejército moderno profesional, el británico, dotado de modernas armas de fuego, ante un contingente de guerreros tradicionales, los zulúes, que prácticamente no disponían de nada más que de primitivas armas blancas. «¿Por qué los hombres blancos quieren comenzar una guerra por nada? ¿Por qué el gobernador de Natal me habla sobre mis leyes? ¿Acaso voy yo a Natal y le dicto a él las suyas? «. Así respondió el rey zulú Cetshwayo a las exigencias de las autoridades británicas en África del Sur para que disolviera su temible ejército. Los británicos pretextaban que Cetshwayo había cometido actos de crueldad contra su propio pueblo y contra los europeos, pero la verdadera razón de su hostilidad era otra: en su progresiva ocupación de todo el sur de África, no podían tolerar la amenaza que representaba un pueblo guerrero como el zulú, que desde hacía sesenta años había constituido un verdadero imperio. A finales de 1878 el Alto Comisionado británico en la zona, sir Henry B. Frere presentó a los zulúes un ultimátum. El 6 de enero de 1879, sin esperar a que éste expirase, el general Chelmsford invadió Zululandia al frente de 17.000 hombres, la mayoría de ellos veteranos de la metrópoli, además de un importante contingente de tropas auxiliares de Natal, africanas y europeas. Comenzaba así la que pasaría a la historia como guerra anglo-zulú.

Programa 05. La seguridad personal de Hitler

Para mantener a salvo a Hitler, se desarrollaron unas medidas de seguridad tremendamente complejas. Su escolta de las SS y otros grupos de seguridad responsables de su vida, eran tantos que a menudo se contrarrestaba entre sí. El mundo y sin duda Europa, se vería muy diferente hoy día, si en noviembre de 1938 el Führer y el canciller del Reich de la Alemania nazi, hubiera sido asesinado. Tal vez la gente lo hubiera considerado como un «Gran alemán”. Es bien sabido que los intentos de asesinar a Hitler se hicieron en repetidas ocasiones, aunque probablemente sea menos conocido cuántos fueron esos ataques; hubo por lo menos treinta intentos documentados de asesinar a Hitler durante los años 1933 a 1945. A la luz de tan elevado número de intentos, pronto quedó claro que los problemas de protección personal de Hitler iban mucho más allá de aquellos con que los líderes modernos normalmente tienen que vivir. La pregunta obvia era ¿Cómo sobrevivió Hitler a tantos intentos?. Se han dado afirmaciones contradictorias sobre cuán fácil o difícil era para un posible asesino acercarse lo suficiente a Hitler para tener una oportunidad de matarlo; antiguos miembros de su personal sostienen que era muy fácil, mientras que los supervivientes de la Resistencia dicen lo contrario. Una mirada más cercana a la seguridad personal de Hitler revelará un nivel sin precedentes de precauciones y, sin embargo, al mismo tiempo, un gran número de fallos.

Programa 04. Operación Valquiria

El 20 de julio de 1944, un grupo de oficiales del ejército alemán intentó asesinar a Adolf Hitler en su Cuartel General de Prusia Oriental, la Wolfsschanze, la Guarida del Lobo. La operación fue audaz porque la seguridad en torno a Hitler era extremada en un momento en el que el Führer temía ser capturado por sus enemigos. Sus movimientos eran un secreto muy bien guardado, aunque en realidad, en esta etapa de la guerra, Hitler rara vez dejaba ya su búnker de cemento en Wolfsschanze que el mismo había diseñado a prueba de las bombas aliadas más pesadas. El intento de asesinato no solo fue audaz por los peligros físicos que conllevaba para sus ejecutores, sino que también lo fue porque los conspiradores planeaban asesinar al líder legalmente elegido de Alemania y a un hombre al que habían jurado fidelidad. Esto significaba que sus acciones eran alta traición por lo que si el atentado fallaba, se deberían enfrentar a la máxima pena.

Programa 03. Filipo II de Macedonia

Algunas personas, pocas, cambian el curso de la historia. Pocas, muy pocas, lo hacen con la asombrosa rapidez con la que lo hizo Filipo II de Macedonia, uno de los soberanos más grandes de la antigüedad. Se le conoce principalmente, por ser el padre de Alejandro Magno, pero quizá la historia sería más justa si Alejandro Magno fuera famoso por ser el hijo de Filipo II. Filipo II fue quien hizo que su reino dejara de ser una tierra desprestigiada y desgarrada por los conflictos internos para convertirse en la primera potencia política y militar de la Hélade. En menos de 40 años, el minúsculo, atrasado y fracturado reino de macedonia humillo a Atenas y a Esparta y destruyo Tebas, llegando incluso a dominar Grecia para, a continuación, a atacar y someter a la mayor superpotencia de su época. Filipo reforzó la autoridad monárquica, formo uno de los ejércitos más poderosos de la historia, con el que creo el imperio macedonio y sentó las bases del potente poder militar que heredará Alejandro; sin Filipo, Alejandro nunca habría sido Magno. La historia de cómo lo hizo, merece su propio relato….

 

Programa 02. El Imperio de los Cien Días

En abril de 1814 la fulgurante carrera de Napoleón Bonaparte parecía haber llegado a su fin, tras veinte años de grandes triunfos, casi constantes, en los campos de batalla. Gracias a ellos, había llegado a dominar prácticamente, toda la Europa continental. Abandonado por casi todos tras su abdicación, había pasado casi 10 meses en la diminuta isla mediterránea de Elba. Ahora, retornaba a Francia para reclamar de nuevo su trono.

En nuestro segundo programa haremos un repaso del segundo periodo imperial de Napoleón.

 

Programa 01. Cuídate de los Idus de Marzo¡

La noticia del asesinato de Cayo Julio César los Idus de marzo del año 44 a.C en la Curia de Pompeyo de Roma, se difundió de inmediato por toda la ciudad. Las calles se vaciaron por completo, las tiendas y todos los negocios se cerraron a cal y canto y el temor se extendió con una rapidez pasmosa como una negra sombra por la gran urbe. Incluso los propios asesinos, temerosos tras el acto que acababan de cometer, corrieron a refugiarse en el Capitolio. Cesar había obviado todas las precauciones y todas las advertencias y el idus de marzo de ese año se tiñó de sangre. Unos días antes, el arúspice Espurninna le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo; ese día cuando se habían encontrado de camino al Senado, Cesar le había dicho riendo: “Ya son los idus de marzo y no me ha ocurrido nada” a lo que el arúspice contestó compasivamente : “Sí…. pero aún no han acabado”.

Programa 28. El Muro de Berlin y la Frontera Intraalemana

15 de agosto de 1961: Conrad Schumann, soldado del Nationale Volksarmee de 19 años de edad, se encuentra en su puesto de guardia como centinela en el Muro de Berlín en su tercer día de construcción, en el cruce de la Ruppinerstraße con la Bernauerstraße. En ese momento, el Muro no es más que una pequeña valla alambrada; es más un incordio que un muro propiamente dicho. Schumann hace su guardia como todos los días, va y viene con su subfusil al hombro, circunspecto, mirada glacial, prusiana (o mejor democrática, popular…). De repente, se aproxima a la alambrada, coge impulso y la salta, arrojando su arma, mientras corre (ya en el lado occidental) hacia un coche de la Policía Federal Alemana, que tras recogerlo, se aleja a toda velocidad. Unas señoras observan pasmadas la escena desde el lado oriental. Su huida fue capturada por el fotógrafo Peter Leibing. Con este salto, Cornrad Schumann entraba en la Historia como el primer desertor de la República Democrática Alemana (RDA) que cruzaba el muro.

Casi todo el mundo conoce el Muro de Berlín, de 206 km de longitud. Muro de Berlín, a menudo llamado simplemente «el Muro» (die Mauer), que rodeaba por completo Berlín Occidental una isla de democracia dentro de un Estado totalitario. En cambio, pocos conocen la frontera intraalemana de 1.401 km de longitud entre la RDA y la RFA, que discurría a lo largo de la línea de demarcación original de 1945 (Demarkationslinie ) que separaba las tres zonas de ocupación de los Aliados occidentales de la zona soviética oriental. La Republica Federal Alemana, llamaba a esto la Frontera Intraalemana (Innerdeutsche Grenze) o simplemente la frontera terrestre (Landgrenze). En la RDA era la frontera germano-alemana (Deutsch-Deutsche Grenze). Con la excepción de la Zona Desmilitarizada coreana, la 1GB era la frontera más segura del mundo.

Esta es su historia….

Programa 27. El Galeón y la Flota de Indias

El galeón español es uno de los barcos más románticos de la historia. Asociados con tesoros hundidos, piratas y conquistadores, estos barcos han llegado a personificar el poderío marítimo español de los siglos XVI y XVII.
Eran los caballos de batalla del imperio marítimo de España con los que proteger sus intereses en aguas europeas y garantizar que la corona se beneficiara de las extraordinarias riquezas producidas en sus nuevos territorios americanos.  A principios del siglo XVI muchos eran los soberanos europeos que habían confirmado sus sospechas sobre las tierras a las que había llegado Cristóbal Colón no hacía muchos años en el lejano Occidente; estas no eran unas cuantas islas, sin duda era un nuevo gran continente, «nuevo» desde el punto de vista de los europeos del siglo XVI, claro está. La introducción a la Cosmografía de Ptolomeo, publicada por la Academia del Vosgo, recogía la opinión en tal sentido del navegante florentino Americo Vespucio. España no podía mantener por más tiempo el secreto acerca de sus nuevas posesiones allende los mares y las noticias sobre la abundancia de oro, plata y perlas que llegaban a Sevilla, se difundían por toda Europa.

Aunque en este momento la ruta hacia las Indias seguía siendo desconocida y la Corona española mantenía las cartas de navegación a buen recaudo, se habían abierto de par en par las puertas de la ambición y la codicia. El triángulo formado por la península Ibérica, las islas Canarias y el archipiélago de las Azores se convirtió en terreno propicio de piratas y corsarios para la caza de los buques que transportaban estas riquezas, las supuestas y las reales.  El galeón será la respuesta española a esta nueva situación, un buque que surgió por la necesidad de la Corona de un navío que compartiera la capacidad de carga de la nao con la velocidad y maniobrabilidad de la carabela, con el objetivo de explorar y comerciar con las Indias recientemente descubiertas y que podía ser igualmente usada para el comercio o como buque de guerra. Y será el rey de los mares durante dos siglos 

Programa 26. Piratería en el Mediterráneo antiguo

La piratería es tan antigua como la navegación. Según Goethe la guerra, el comercio y la piratería formaban una trinidad inseparable. Los llamados «pueblos del mar» que, irrumpieron en el Mediterráneo en el segundo milenio antes de Cristo, se revelaron en seguida como consumados piratas. Tucídides no cuenta como Minos, el legendario rey de Creta, limpió de salteadores el Egeo, aunque al final esos mismos piratas indoeuropeos se apoderaran de Creta, terminaran con el imperio hitita y se enfrentaran a Ramsés III en Egipto, siendo derrotados por dicho Faraón.

Para los griegos la piratería gozaba de prestigio social y reconocimiento público. Recordemos como, sin ir más lejos, el mismísimo Ulises se comporta como un auténtico pirata, saqueando y matando, como atestiguan varios pasajes de la Odisea. La región de Cilicia, en Asia Menor, sería durante siglos un auténtico nido de piratas, hasta que Pompeyo el Grande los aniquilará en 67 a. C., abriendo de nuevo y durante siglos, el Mediterráneo al comercio romano.

Si tenemos en cuenta que la piratería ha sido durante siglos algo del todo habitual en el Mediterráneo, podremos advertir entonces la enorme influencia que ha ejercido en la vida de la Antigüedad. Fue un fenómeno constante en el Mediterráneo antiguo. Prácticamente todas las sociedades, culturas, estados y personajes que vivieron a la orilla de este mar estuvieron relacionados de una forma u otra con esta actividad predatoria, bien víctima o bien como ejecutor, y en no pocas ocasiones ejerciendo de ambos.

Programa 25. La Stasi: el escudo y la espada de la RDA

El 17 de diciembre de 1989 se anunciaba la disolución del Ministerium für Staatssicherheit (MfS) , universalmente conocido por todos los alemanes por su abreviatura: la Stasi, el Ministerio de la Seguridad de la RDA, la máquina más sofisticada de vigilancia y represión puesta en marcha jamás por una dictadura. Sus orígenes se remontan a los días inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, antes incluso de que se produjese la división de Alemania en dos países rivales.

Como omnipresente órgano de vigilancia y de persecución el MfS fue uno de los principales pilares que aseguraron la dictadura del SED, el partido socialista unificado, durante cuatro décadas en Alemania Oriental. No en vano, el Servicio de Seguridad del Estado, con sus 91.00 empleados a tiempo completo en octubre de 1989, era considerado el «escudo y la espada del partido». Con una población de 16,4 millones a finales de 1989, en la RDA había un miembro a tiempo completo del Servicio de Seguridad del Estado por cada 180 habitantes. En comparación con otros Estados del bloque del Este, la RDA el mayor número de personal en un Servicio de Seguridad del Estado, el mayor índice de vigilancia en la esfera de poder soviética (Checoslovaquia = 1 : 867, Polonia = 1 : 1574).

El MfS también dependía en gran medida de su control sobre colaboradores no oficiales (MI), que espiaban a sus conciudadanos, pasaban información sobre ellos y los denunciaban. A lo largo de cuatro décadas, unos 600.000 residentes en la RDA trabajaron con el MfS como IM y colaboraron así con el aparato represivo del SED. Entre 1952 y 1988 el MfS inició procedimientos de investigación contra 110.000 personas, la mayoría de las cuales fueron encarceladas y condenadas. Muchas más personas fueron «procesadas» en los llamados Controles Personales Operativos, contándose por millones el número de personas sobre las que el MfS recopiló información. El objetivo final era saberlo todo sobre todos aquellos cuyo comportamiento parecía desviarse del estado socialista.

Programa 24. La Primera Guerra Abisinia: el desastre de Adua.

A finales del siglo XIX prácticamente toda África estaba en manos europeas; las potencias se habían repartido completamente el continente, con la excepción de la República de Liberia y el Imperio de Abisinia. Durante las décadas del denominado «Sistema de Bismarck» se produjo fuera del continente europeo un fenómeno de enorme alcance para las relaciones internacionales, cuyas consecuencias se hicieron notar especialmente a partir de 1890 y que perduran hasta nuestros días: la segunda expansión europea o imperialismo, que se refiere al establecimiento o la ampliación del dominio de territorios extraeuropeos por potencias continentales, acaecido entre 1870 y la Primera Guerra Mundial. En 1880 apenas un 10% de África estaba bajo dominio europeo, veinte años más tarde lo estaría el 90%. El imperialismo cambió las relaciones internacionales, que se abrieron hacia una dimensión mundial y el número de estados que participaban activamente en ellas aumentó. Nuevos países como Bélgica, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos entraron en un escenario paulatinamente más complejo.

La joven nación italiana se había incorporado tardíamente a la carrera colonial debido a que su unificación definitiva no se materializó hasta 1870 y siendo una de las naciones más jóvenes junto a Alemania en entrar en África, se vio obligada a competir con otras recién llegadas pero establecidas sólidamente en el espacio colonial como era el caso de franceses y británicos, o con imperios con siglos de presencia en África como España y Portugal. Las motivaciones italianas, como suele suceder con las nuevas naciones, pasaban por consolidar un «espíritu nacional» que uniera a todos los italianos y para ello «necesitaban» convertirse en una potencia, tanto colonial como continental, con capacidad de competir con sus vecinos. Sin embargo, Italia será la única nación europea que, en la carrera por la colonización de África, vera sus ambiciones coloniales frenadas en seco por un estado no europeo y Etiopia, uno de los pocos casos exitosos de resistencia de un país africano ante el intento de conquista por parte de una potencia europea en el siglo XIX. Durante la guerra, los etíopes fueron muy superiores numéricamente, estuvieron bien armados y contaron con la ayuda de voluntarios y de asesores militares de Rusia y Francia, que entrenaron al ejército y les vendieron de armas.

Programa 23. La Organizacion Todt.

Hitler llamó a la OT «la mejor organización de construcción de todos los tiempos», encargándole directamente la supervisión de obras que consideraba vitales para el esfuerzo bélico del Tercer Reich. Pero tales elogios no eran exclusivos del Führer; la inteligencia británica reconoció a la OT en 1945 haber llevado a cabo en poco más de cinco años “el programa de construcción más impresionante desde la Segunda Guerra Mundial, el programa de construcción más impresionante desde la época romana”.

Especializada en tareas de construcción a gran escala, la Organización Todt se creó en 1938 y llegó a tener una plantilla de alrededor de 1,5 millones de trabajadores. Hitler reclutó a las estrellas más brillantes, a los ingenieros y arquitectos más destacados de la nación, para construir el imperio de sus sueños. Ya se tratará de fortificaciones militares en tiempos de guerra o de grandes ciudades imperiales en tiempos de paz tras la imaginaria victoria final, el dictador recurrió a sus leales favoritos en la organización para que las diseñaran y las construyesen. Estuvo dirigida por dos ministros de Armamento sucesivos: el primero fue su fundador, Fritz Todt, y el segundo, Albert Speer. Así pues, la Organización Todt ocupaba un lugar central en el sistema y el poder nazis, junto con las SS, la Wehrmacht y el Partido Nazi.

La OT surgió a raíz del desarrollo de la red de autopistas alemanas y de la línea de demarcación de Westwall por parte de Fritz Todt antes de la guerra. A medida que se expandía, la organización pasó de buscar trabajadores voluntarios a recurrir a la coacción y a depender cada vez más de prisioneros de guerra y presos de campos de concentración. Sus tareas abarcaban una gama muy amplia, que abarcaba la línea de defensa costera del Muro Atlántico que se extendía desde Noruega hasta la frontera franco-española, las conexiones por carretera y ferrocarril en los territorios ocupados, la producción de armamento, incluidos los cohetes V1 y V2, proyectos energéticos y mineros a gran escala para explotar las fuentes de materias primas capturadas, y una enorme operación para trasladar bajo tierra las principales fábricas de armamento y plantas industriales alemanas para protegerlas de los bombardeos aliados incluyendo enormes fabricas subterráneas. Hoy recorreremos las flamantes autopistas alemanas por toda Europa, desde la frontera franco-española hasta los arrabales de Moscú, desde el ártico noruego hasta los desiertos del norte de África, siguiendo las huellas de los constructores del III Reich, la Organización Todt.

Programa 22. Esparta y su ejército.

Esparta no tenía un ejército; lo era. Los espartanos personificaron a lo largo de la Historia la superioridad física y la organización eficiente. Tan implacables como abnegados, sus rituales guerreros hicieron de ellos la fuerza de combate por excelencia. Durante siglos, Esparta encarnó el militarismo, el centralismo autoritario, la segregación y una brutal represión frente a una Atenas, su archienemiga, que fomentaba la democracia, el individualismo y la alta cultura. Pero en realidad, la polis de Esparta representaba una democracia especial, diferente, a la de Atenas.

Creció sometiendo y esclavizando a sus vecinos inmediatos de Laconia y Mesenia, que acabaron siendo conocidos como ilotas («cautivos») y periecos («los que viven fuera»), y controlando con facilidad el territorio más grande de ciudades-estado del mundo griego, unos 8000 kilómetros cuadrados. Pero tenía que estar continuamente alerta y preparada para hacer frente a sus enemigos, tanto interiores como exteriores. Y la clave del éxito militar de Esparta fueron sus hombres.

Programa 21. Operación León Marino: el desembarco alemán en Inglaterra.

A las tres y cuarto de la tarde del 21 de junio de 1940, Adolf Hitler, acompañado por Göring, Raeder, Brauchitsch, Keitel, Ribbentrop y Hess, contemplaba la inscripción conmemorativa de la victoria aliada en la Primera Guerra Mundial, en el Memorial de Alsacia-Lorena, en la que se leía: « Aquí, el 11 de noviembre de 1918 sucumbió el orgullo criminal del imperio germano vencido por los pueblos libres que intentó esclavizar «. Hitler había llegado unos minutos antes al bosque de Compiégne radiante, pero ante la gran losa, su semblante se volvió sombrío: en unos instantes iba a reparar aquella humillación. Echo un último vistazo y se alejó a grandes zancadas. Aquella derrota y sus consecuencias estaban grabadas indeleblemente en la conciencia de todos los alemanes.

En 1914 los ejércitos alemanes habían combatido durante cuatro largos y sangrientos años y no habían podido llegar a París; ahora lo habían logrado en poco más de cuatro semanas. Francia quedaba dividida en una zona costera del norte y el oeste que permanecería bajo ocupación alemana, mientras que en el centro y el sur se formaría un estado títere, dirigido por el héroe de la Gran Guerra, «el vencedor de Verdún», el mariscal Philippe Pétain. Hitler proclamó el final de la guerra en Occidente y la con ella la victoria más gloriosa de todos los tiempos. Ordenó que se tocaran las campanas en el Reich una semana entera y que ondearan las banderas durante diez días.  En el programa de hoy, acompañaremos al Führer en su visita turística por Paris, conoceremos la ocupación de las islas británicas del canal de la mancha, único territorio británico que permanecería bajo ocupación alemana y analizaremos la planificación de la operación León Marino, el plan de desembarco alemán en Inglaterra y sus planes de ocupación para el país

Programa 20. De Guillermo el Bastardo, a Guillermo el Conquistador.

Una de las historias más curiosas de la Europa medieval es la de la dinastía y elpueblo normandos.Es la historia de un oportunismo,de un hombre en unaépoca de violencia e inestabilidad. No es la historiade la construcciónconsciente de un reino y un pueblo, o de unhombre visionario, tampoco deun genio militar. Sus seguidoreseran tripulaciones de barcos procedentes detodas lascostas del norte delAtlántico.Pero gracias a su oportunismo y a lacodicia de tierras de sus seguidores, se fundará un nuevo reino y con él, unnuevo pueblo.También una dinastía de príncipes y reyes que perdura hastanuestros días. No hubo pueblo nifrontera a la que estosguerrerosno llegasen, desdeInglaterra hastael imperio bizantino; derrocaban dinastías, conquistabantierras y ciudades y desafiaban a grandes imperios de su época. De paganos acristianos, de piratas a príncipes y reyes, los normandos ascendieronmeteóricamente. Desde un pequeño asentamiento en el Sena en el año 911hasta la conquista de Inglaterra,hoyacompañaremos a los normandos en lafundación y creación de su poderoso ducado y a uno de sus duques máscélebres, Guillermo el bastado,como era llamado comúnmente, aunque contoda seguridad, no a la cara,desde su tempestuosa y tambaleante asuncióndel trono ducal hastasucoronación como reyde Inglaterra. Esta es su Historia.

Programa 19. Alejandro Magno. Tercera parte: regreso, muerte y caída del imperio.

En el verano del año 326 a.C., Alejandro, rey de Macedonia se encontraba en el noroeste de la India, en la región del Punjab, al frente de su ejército. En la mente del rey se comenzaba a perfilar una nueva campaña de conquista de la India, algo que, sin embargo, era incomprensible para sus tropas greco-macedonias. Después de haber recorrido más de dieciocho mil kilómetros en los últimos ocho años, con independencia del clima o el paisaje y tras una durísima campaña en el norte de la India, donde el clima había hecho mella en su espíritu, el ejército en pleno se amotinó. Oficiales y soldados, por igual, se negaron a avanzar ni un metro más.

El hijo de Amón no podía soportar la vergüenza de una humillación pública de tal envergadura, por lo tras consultar con los sacerdotes y adivinos del ejército y ofrecer un sacrificio para saber si debía cruzar el rio Beas, que muy oportunamente no fue propicio, ahora podía alegar la desaprobación de los dioses.  Reunió a sus íntimos amigos y a los viejos Compañeros y les informó de que había llegado el momento de retirarse. Alejandro había conoció por fin, su primera derrota.

En nuestra tercera entrega de la saga de Alejandro, hoy marcharemos de nuevo con las falanges macedonias, junto a la caballería de los compañeros, desde la región del Punyab, en el noroeste de la India, en una épica retirada a través del desierto de Gedrosia, entre los actuales Irán y Pakistán, de regreso a Babilonia. Asistiremos a nuevos motines, y purgas, conoceremos los planes de Alejandro para el futuro próximo y seremos testigos de su repentina muerte y del desmembramiento de su efímero imperio.

Programa 18. Colaboración gernamo-sovietica                              1919-1941

Durante casi veinte años, soviéticos y alemanes colaboraron económica y militarmente y se repartieron Europa del este en áreas de influencia. Dos países que saldrán como los parias de Europa tras la Primera Guerra Mundial iniciarán una cooperación que continuará, enormemente ampliada, con Hitler en la Cancillería del Reich.

Mientras que la cooperación militar soviético-alemana entre 1922 y 1933 a menudo se olvida, tuvo un impacto decisivo en los orígenes y el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Alemania pudo reconstruir su ejército destrozado, entre otras cosas, gracias a cuatro bases secretas escondidas en Rusia. A cambio, el Reichswehr envió hombres para enseñar y entrenar al joven cuerpo de oficiales soviéticos. Sin embargo, el aspecto más importante de la cooperación soviético-alemana fue su componente tecnológico. Juntos, los dos estados construyeron una red de laboratorios, talleres y terrenos de prueba en los que desarrollaron lo que se convirtieron en los principales sistemas de armas de la Segunda Guerra Mundial. Sin los resultados técnicos de esta cooperación, Hitler no habría podido lanzar sus guerras de conquista.

Como tampoco habría sido posible mantener la blitzkrieg en funcionamiento durante 1939, 1940 y 1941 sin los millones de toneladas de cereales, petróleo y sus derivados, manganeso, cromo, madera y una larga serie de materias primas que la URSS exportó a una Alemania bloqueada navalmente por Inglaterra.

Un contacto estrecho que permitirá que inluso con la guerra en el frente del este en marcha, se mantuviesen contactos y conversaciones que permitiesen la firma de una armisticio en base a una nueva colaboración.

Hoy analizaremos la larga, fluida y estrecha colaboración germano soviética entre 1919 y 1941.

Programa 17. La Cruz de Hierro 1813-1957

Se puede encontrar en la Puerta de Brandenburgo y en la parte superior de la Columna de la Victoria en Berlín. Én monumentos de guerra y cementerios a lo largo de toda Europa y el Norte de África, hasta en las superficies de aviones y tanques de la actual Bundeswehr: es La Cruz de Hierro. La Eisernes Kreuz o Cruz de Hierro, la más famosa de las condecoraciones militares alemanas de todos los tiempos y en los 200 años transcurridos desde su creación hasta el día de hoy, sigue siendo una de las medallas más reconocibles, famosas y valoradas en la historia militar. En sus más de 200 años de historia, la Cruz de Hierro ha cambiado notablemente en su efecto simbólico y en la apreciación social, convirtiéndose en una marca y un símbolo distintivo, firmemente adherido a la imagen del ejército alemán.
La aceptación de la antigua cruz prusiana como símbolo nacional militar llevó a los nacionalsocialistas a adaptarla para el diseño de las banderas de las tropas de la Wehrmacht a partir de 1935 y, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, a crear una «nueva cruz de hierro «. Con la aplicación de la esvástica, los nacionalsocialistas se apropiaron visiblemente de ella y la asociaron a la guerra de 1939 a 1945.
Pero el legado de Federico Guillermo III y su idea resultaron ser más poderosos: la Cruz de Hierro no representa el militarismo ni la autoridad arbitraria. Encarna la legitimidad de la rebelión armada contra la opresión y la tiranía, y el deber cívico y la voluntad del pueblo de defender sus derechos y libertades.  Así pues, más de 200 años después de su fundación, la Cruz de Hierro sigue presente y goza de una percepción positiva y un reconocimiento internacional y aunque el significado social ha cambiado a lo largo de su dilatada historia , hoy vuelve a estar firmemente asociado al ejército y las fuerzas armadas alemanas. Hoy recorreremos la historia de una de las mas celebres condecoraciones militares, la Cruz de Hierro.

Programa 16. Viajar, en el Mundo Antiguo

Emprender cualquier tipo de viaje en el mundo antiguo fue , casi siempre, sinónimo de emprender una auténtica aventura. Acostumbrados como estamos a nuestro mundo actual, que se nos ha quedado pequeño, donde viajar es algo cómodo, fácil y seguro, no nos resulta sencillo hacernos tan siquiera una idea exacta de la situación en aquellos tiempos, de sus limitaciones y expectativas. Cualquier viaje en el mundo antiguo constituía una verdadera aventura con toda clase de riesgos e incertidumbres, por no hablar de las incomodidades o de su larga duración. Los mapas y los planos apenas existían y los pocos que podían calificarse de tales carecían de toda precisión en la situación de los accidentes geográficos o en la representación aproximada de distancias y longitudes. Se trataba más bien de vagas informaciones referenciales o de relatos que se centraban fundamentalmente en los elementos exóticos y extraordinarios.

Los medios de transporte eran rudimentarios y contaban con grandes limitaciones de tipo técnico, como era el caso de carruajes y barcos. Cualquier
itinerario conllevaba riesgos, como la presencia habitual de bandidos y piratas o los peligros inherentes al paso por unas regiones extrañas y desconocidas. Apenas existían lugares de posta y reposo destinados a tal fin, con lo que las jornadas se hacían interminables y no era infrecuente el peligro de extravío ante la ausencia de indicaciones y señales, o de rutas mínimamente condicionadas para el transporte. No contaban con una concepción clara y uniforme del mundo que permitiera a cualquier viajero situarse en una u otra dirección dentro de un contexto reconocible.

Hoy viajaremos por el mundo antiguo, recorriendo los caminos y calzadas y navegando por los grandes ríos y mares infestados de piratas.

Programa 15. Las Guaridas del Lobo, los Cuarteles Generales de Hitler

Frente a la creencia popular, basada muchas veces en películas de dudoso rigor histórico , fue muy poco el tiempo que Hitler pasó en Berlín durante la guerra. Muy al contrario, el Führer seguía el desarrollo de los acontecimientos a través de una vasta red de cuarteles generales, diseminada por toda Europa. Asi, entre 1940 y 1945, 19 Cuarteles Generales serán construidos con este fin para Hitler.

Durante el desarrollo de la guerra, su esca la y complejidad pasará de unos simples refugios antiaéreos y unos alojamientos de madera, a enormes búnkeres de hormigón macizo , a prueba de cualquier bomba o proyectil enemigo. La obsesión de Hitler con los búnkeres de hormigón se remontaba
a su servicio en las trincheras del frente occidental durante la Primera Guerra Mundial, donde sirvió como cabo. Aquí, los únicos refugios del machacón fuego de artillería enemigo eran las profundas trincheras, a menudo reforzadas con hormigón, que se construían a lo largo de toda la longitud del frente. Esta experiencia marco profundamente al cabo Hitler para el resto de su vida, como a la mayoría de los hombres que combatieron en los distintos ejércitos de la Primera Guerra Mundial.

Más tarde, como líder de Alemania, su preocupación por fortificaciones de hormigón encontrar a expresión en la decisión de construir el Muro Occidental o Westwall a lo largo de la frontera con Francia y una línea similar de defensas en el este. De hecho, tal era su interés en el tema que el mismo estaba íntimamente involucrado en el diseño de una serie de búnkeres para estas líneas de defensa.

Desde su tren especial, Amerika, a los pintorescos y rurales cuarteles generales en la frontera de Alemania con Francia, pasando por los grandes
bunkers de Prusia oriental o los cuarteles generales en el Este, hasta terminar en el Führerbunker de Berlín, bajo las ruinas de la Nueva Cancillería del Reich, recorreremos a lo largo y ancho de Europa, desde 1939 hasta 1945, las guaridas del lobo, los cuarteles generales de Hitler.

Programa 14. Alejandro Magno. Segunda parte:   De Gaugamela a la India

Al atardecer del primero de octubre del 331 a.C, Alejandro, rey de Macedonia tenía en sus manos el mayor y más poderoso imperio del momento. Sobre el campo de batalla de Gaugamela, a poco más de veinte kilómetros del actual Mosul, yacían los restos del último gran ejercito de Dario III , que había huido, por segunda vez, poniendo una distancia prudencial de por medio con el macedonio.

Lejos parecía quedar ya aquella primavera del 334 a.C. cuando se había puesto en marcha la gran expedición hacia Persia. Tan solo tres años, tres años, Separaban aquellos dos momentos.  Ciertamente, gracias a Filipo II, Macedonia era un reino rico, pero a partir de este momento, la enorme cantidad de riquezas que afluyeron a las manos de Alejandro, cambiará por completo la escala de sus operaciones. El dinero ya nunca más será un problema. Alejandro y sus macedonios habían avanzado sin descanso, sin conocer la derrota, durante tres largos años. Habían destrozado dos grandes ejércitos Persas, ambos comandados por el mismísimo Gran Rey. Habían sometido a Tiro en un asedio casi épico, habían incorporado a Egipto al nuevo imperio. Desde Gordio hasta Siwa, Alejandro era ya una leyenda. Y nos obstante, aún estaba comenzando su asombroso viaje…..

En nuestra segunda entrega de la saga de Alejandro, hoy marcharemos de nuevo con las falanges macedonias , junto a la caballería de los compañeros,
desde Babilonia a la mismísima India

Programa 13. La Gestapo

Hoy en día la palabra Gestapo sigue evocando sentimiento de miedo y horror. La Gestapo, Geheime Staatspolizei o policía secreta del estado, era el elemento clave en el sistema de terror y represión nazi. Su propaganda, gustaba de dar la impresión de que era una organización enorme y de que sus agentes estaban por todas partes. Y esto se ha dado durante décadas como un hecho consumado.

Nada más lejos de la verdad. En realidad, la Gestapo era una organización muy pequeña, ya que no necesitaba otra cosa , sin muchos recursos y explotada al máximo, con menos de 15.000 agentes activos para vigilar todos los crímenes políticos, supuestos y reales, de 66 millones de alemanes. Historiadores como Robert Gellately, Martin Broszat y Reinhard Mann, desacreditaron la idea popular de una Gestapo como parte de un estado policial todopoderoso que imponía su voluntad a una población aterrorizada. El apoyo del público respaldaba el trabajo de la Gestapo. El régimen de Hitler gozaba de una enorme popularidad y todo aquel que aceptó y apoyó al régimen gozó de una gran libertad individual.

El gobierno nazi era mucho menos totalitario en la práctica que en la teoría y una vez uno tiene en cuenta este hecho fundamental, empieza a entender la realidad de cómo era la vida dentro de la Alemania nazi. La Gestapo era una organización pequeña basada en la colaboración del público, que trataba a los «buenos» ciudadanos alemanes con guantes de seda y a la que la mayoría de alemanes no le tenía ningún miedo.

Hoy conoceremos los orígenes, estructura y funcionamiento de una de las policías políticas mas temida de todos los tiempos….

Programa 12. La intervención italiana en la Segunda Guerra Mundial

Crossover con Navegando sin Rumbo

La intervención italiana en la Segunda Guerra Mundial estará impulsada por motivos de prestigio, cinismo y sobre todo, de un oportunismo inoperante. Mussolini se propuso conquistar el Mediterráneo y convertir Italia en una potencia mundial, con un imperio que iría desde Gibraltar hasta el Golfo Pérsico: seria el Imperio Romano del siglo XX. En su propaganda, los fascistas glorificaban el espíritu de lucha italiano, su disciplina «romana», su fuerza de voluntad sobre humana y su lealtad inquebrantable al Duce.

Pero la realidad era bien distinta…….. el país no estaba preparado para la guerra y el ejercito italiano carecía de la preparación y el equipamiento necesarios. Hoy acompañaremos a los ejércitos de Italia desde Abisinia al norte de África, de las estepas rudas a las peligrosas aguas del Atlántico, de los Balcanes a los cielos de Inglaterra, en un nuevo Crossover con nuestros buenos amigos de Navegando Sin Rumbo…

Programa 11. La Guardia Pretoriana

En la antigua Roma, los emperadores y sus familias contaron para su protección con un poderoso cuerpo militar, instalado en un campamento al este de la ciudad. Las cohortes pretorianas, conocidas colectivamente como Guardia Pretoriana, eran la primera línea de defensa del emperador, pero también su enemigo más letal. Lo acompañaba constantemente, ya fuera como guardaespaldas en Roma o durante sus campañas militares, sin embargo, su fidelidad distó mucho de ser completa, como muestran las constantes conjuras y sublevaciones que protagonizaron hasta su desaparición en el siglo IV.

A lo largo de sus tres siglos de historia, las misiones a las que tuvieron que hacer frente los pretorianos fueron extremadamente variadas; la función principal de la Guardia Pretoriana fue la protección, a todos los niveles, de la persona del emperador allí donde este se encontrara, ya fuera actuando permanentemente como su escolta y guardia personal en el palatino y demás residencias imperiales o como última línea de defensa en el combate. Como únicas tropas armadas acantonadas en la capital del Imperio, poco a poco irá cobrando especial relevancia Y por último, como cuerpo de élite del ejército romano, actuaron como unidad de combate en el campo de batalla, acompañando bien al propio emperador, a algún príncipe de la casa imperial o al jefe inmediato de la Guardia, el Prefecto del Pretorio.

En una época donde el destino de gran parte del mundo conocido se dirimía desde una sola ciudad, Roma, en manos del emperador, los pretorianos se
convirtieron en el lobby por excelencia.A lo largo de su historia, la guardia fue muy consciente de que podía crear o destruir emperadores a su antojo. s. Seguros y confortablemente instalados en sus cuarteles de la capital, eran envidiados por los legionarios estacionados en los acuartelamientos de frontera.

Hoy regresamos a la antigua Roma, para conocer a la tan temida como odiada, guardia pretoriana.

Programa 10. Little Big Horn y el desastre del 7º de Caballeria

A las seis de la tarde del 25 de junio de 1876, 210 soldados del 7° Regimiento de Caballería yacían muertos, dispersos en una colina, en el sur de Montana. Su comandante, el teniente coronel George Armstrong Custer había caído con ellos. Cuatro millas río arriba, más de 40 soldados también estaban muertos; todos perecieron a manos de los guerreros sioux y cheyenne en lo que ahora se llama la batalla de Little Big Horn, conocida por los nativos americanos como la Batalla de Hierba Gris.

Fue la batalla más famosa del mítico 7º Regimiento de Caballería de los Estados Unidos, donde se recuerda, aun a día de hoy, como una de las más «heroicas» que protagonizó su ejército, mientras trataba de expulsar a los indios de sus tierras. No obstante, y por mucho que el cine estadounidense se haya empeñado machaconamente, en transmarinos que en Little Big Horn los heroicos soldados de Custer murieron con las botas puestas y enfrentándose a miles de malvados indios que les atacaban salvajemente sin piedad, la realidad es bien distinta. En principio, este regimiento solo era uno más de los regimientos de caballería del ejercito de los Estados Unidos, pero al tratarse de la peor derrota sufrida por la caballería, ha sido recordado y en muchas ocasiones, glorificado hasta la exageración con un Custer rodeado de sus hombres, armas en la mano, esperando la última carga de los nativos americanos. Pero el final de la batalla debió de ser una estampida sin orden ni concierto.

La Batalla de Little Big Horn constituye el clímax de las Guerras Indias en Norte América ; una campaña insuperable en la ferocidad y salvajismo de sus combates, una victoria táctica para las tribus de las planicies americanas, pero también una derrota estratégica. Hoy recorreremos las praderas sin fin de Montana , en la última cabalgada del Teniente Coronel Custer.

Programa 09. El Gobierno de Flensburg: el último gobierno del Reich

A mediados de mayo de 1945, el Tercer Reich estaba en ruinas, Adolf Hitler había muerto y la guerra había terminado en Europa; pero eso no significaba que un nuevo líder no estuviera dirigiendo el trabajo diario del gobierno del Tercer Reich. Una semana después del Día de la Victoria en Europa, un automóvil del parque móvil de Hitler se detenía frente a un apartamento del norte de Alemania para recoger al último líder de la Alemania nazi.

Flanqueado por su personal, Karl Dönitz se sube al vehículo en uniforme completo de Gran Almirante. Tras recorrer apenas 500 metros, el automóvil se detiene en seco y Dönitz, desciende para presidir la reunión de gabinete de ministros del Reich. En la agenda: cualquier cosa, desde cómo podrían simplificar el mando de sus unidades militares inexistentes hasta qué tipo de bandera usarían ahora que la esvástica estaba prohibida. En la ciudad de Flensburg, al norte de Alemania, los aliados permitieron un pequeño campus de funcionarios alemanes que pretendían que la Alemania nazi todavía está viva. Visto por algunos como algo «extraño», «delirante» o incluso como una «ópera cómica», la táctica de Dönitz permitirá la evacuación de millones de civiles hacia Alemania occidental. Esta es su historia.

Programa 08. Alejandro Magno. Primera parte:   De Pela a Gaugamela

La valoración de la figura de Alejandro III de Macedonia es inseparable de la imagen contradictoria que las fuentes antiguas nos han transmitido, la mayoría de las veces en un estilo que ralla la hagiografía. El retrato antiguo de Alejandro contiene tantos elementos novelescos como propiamente históricos. El rey macedonio no fue, ni mucho menos, un gran estadista como su padre Filipo II , aunque sí un excelente estratega y un rey con una enorme ambición de poder. Estos aspectos de su personalidad han sido raramente valorados, cuando no escondidos, porque la historiografía moderna sigue siendo tributaria de múltiples tergiversaciones, algunas de las cuales remontan incluso a la Antigüedad.

En esta primera parte, acompañaremos al rey macedonio desde Pela a la batalla de Gaugamela.

Programa 07. Roma imperial, una ciudad peligrosa.

Crossover con Navegando sin Rumbo

Cuando un ciudadano romano se aventuraba a salir durante la noche, siempre lo hacía con recelos. Los problemas de seguridad y orden público en la ciudad de Roma siempre fueron muy serios. Con más de un millón de habitantes Roma era una ciudad enorme para su época, incluso era grande según los parámetros modernos. La Antigua Roma era un foco de agitación frecuente, si no permanente. Una fuente de criminalidad con un elevado grado de inseguridad. El poeta Marcial , que vivió en la Roma del siglo I de nuestra era, decía irónicamente que solo un loco podía salir de noche en Roma sin haber hecho antes testamento y Juvenal , que la conoció entre fines del siglo I y principios del siglo II, solía afirmar que, de noche, era más seguro aventurarse en el bosque Gallinaria o en las mismísimas lagunas pontinas, que estaban infestados de salteadores, que el centro de la ciudad de Roma. Acompáñanos hoy, junto a nuestros compañeros del podcast Navegando sin Rumbo a recorrer las calles de la antigua Roma.

Aquí puedes escuchar todos los programas de Navegando Sin Rumbo, ¡ No te los pierdas¡:

Programa 06. La guerra anglo-zulu y la batalla de Isandlwana

La gran ola negra contra la delgada línea roja. Isandlwana 22 de enero de 1879, la mayor derrota de un ejército moderno profesional, el británico, dotado de modernas armas de fuego, ante un contingente de guerreros tradicionales, los zulúes, que prácticamente no disponían de nada más que de primitivas armas blancas. «¿Por qué los hombres blancos quieren comenzar una guerra por nada? ¿Por qué el gobernador de Natal me habla sobre mis leyes? ¿Acaso voy yo a Natal y le dicto a él las suyas? «. Así respondió el rey zulú Cetshwayo a las exigencias de las autoridades británicas en África del Sur para que disolviera su temible ejército. Los británicos pretextaban que Cetshwayo había cometido actos de crueldad contra su propio pueblo y contra los europeos, pero la verdadera razón de su hostilidad era otra: en su progresiva ocupación de todo el sur de África, no podían tolerar la amenaza que representaba un pueblo guerrero como el zulú, que desde hacía sesenta años había constituido un verdadero imperio. A finales de 1878 el Alto Comisionado británico en la zona, sir Henry B. Frere presentó a los zulúes un ultimátum. El 6 de enero de 1879, sin esperar a que éste expirase, el general Chelmsford invadió Zululandia al frente de 17.000 hombres, la mayoría de ellos veteranos de la metrópoli, además de un importante contingente de tropas auxiliares de Natal, africanas y europeas. Comenzaba así la que pasaría a la historia como guerra anglo-zulú.

Programa 05. La seguridad personal de Hitler

Para mantener a salvo a Hitler, se desarrollaron unas medidas de seguridad tremendamente complejas. Su escolta de las SS y otros grupos de seguridad responsables de su vida, eran tantos que a menudo se contrarrestaba entre sí. El mundo y sin duda Europa, se vería muy diferente hoy día, si en noviembre de 1938 el Führer y el canciller del Reich de la Alemania nazi, hubiera sido asesinado. Tal vez la gente lo hubiera considerado como un «Gran alemán”. Es bien sabido que los intentos de asesinar a Hitler se hicieron en repetidas ocasiones, aunque probablemente sea menos conocido cuántos fueron esos ataques; hubo por lo menos treinta intentos documentados de asesinar a Hitler durante los años 1933 a 1945. A la luz de tan elevado número de intentos, pronto quedó claro que los problemas de protección personal de Hitler iban mucho más allá de aquellos con que los líderes modernos normalmente tienen que vivir. La pregunta obvia era ¿Cómo sobrevivió Hitler a tantos intentos?. Se han dado afirmaciones contradictorias sobre cuán fácil o difícil era para un posible asesino acercarse lo suficiente a Hitler para tener una oportunidad de matarlo; antiguos miembros de su personal sostienen que era muy fácil, mientras que los supervivientes de la Resistencia dicen lo contrario. Una mirada más cercana a la seguridad personal de Hitler revelará un nivel sin precedentes de precauciones y, sin embargo, al mismo tiempo, un gran número de fallos.

Programa 04. Operación Valquiria

El 20 de julio de 1944, un grupo de oficiales del ejército alemán intentó asesinar a Adolf Hitler en su Cuartel General de Prusia Oriental, la Wolfsschanze, la Guarida del Lobo. La operación fue audaz porque la seguridad en torno a Hitler era extremada en un momento en el que el Führer temía ser capturado por sus enemigos. Sus movimientos eran un secreto muy bien guardado, aunque en realidad, en esta etapa de la guerra, Hitler rara vez dejaba ya su búnker de cemento en Wolfsschanze que el mismo había diseñado a prueba de las bombas aliadas más pesadas. El intento de asesinato no solo fue audaz por los peligros físicos que conllevaba para sus ejecutores, sino que también lo fue porque los conspiradores planeaban asesinar al líder legalmente elegido de Alemania y a un hombre al que habían jurado fidelidad. Esto significaba que sus acciones eran alta traición por lo que si el atentado fallaba, se deberían enfrentar a la máxima pena.

Programa 03. Filipo II de Macedonia

Algunas personas, pocas, cambian el curso de la historia. Pocas, muy pocas, lo hacen con la asombrosa rapidez con la que lo hizo Filipo II de Macedonia, uno de los soberanos más grandes de la antigüedad. Se le conoce principalmente, por ser el padre de Alejandro Magno, pero quizá la historia sería más justa si Alejandro Magno fuera famoso por ser el hijo de Filipo II. Filipo II fue quien hizo que su reino dejara de ser una tierra desprestigiada y desgarrada por los conflictos internos para convertirse en la primera potencia política y militar de la Hélade. En menos de 40 años, el minúsculo, atrasado y fracturado reino de macedonia humillo a Atenas y a Esparta y destruyo Tebas, llegando incluso a dominar Grecia para, a continuación, a atacar y someter a la mayor superpotencia de su época. Filipo reforzó la autoridad monárquica, formo uno de los ejércitos más poderosos de la historia, con el que creo el imperio macedonio y sentó las bases del potente poder militar que heredará Alejandro; sin Filipo, Alejandro nunca habría sido Magno. La historia de cómo lo hizo, merece su propio relato….

 

Programa 02. El Imperio de los Cien Días

En abril de 1814 la fulgurante carrera de Napoleón Bonaparte parecía haber llegado a su fin, tras veinte años de grandes triunfos, casi constantes, en los campos de batalla. Gracias a ellos, había llegado a dominar prácticamente, toda la Europa continental. Abandonado por casi todos tras su abdicación, había pasado casi 10 meses en la diminuta isla mediterránea de Elba. Ahora, retornaba a Francia para reclamar de nuevo su trono.

En nuestro segundo programa haremos un repaso del segundo periodo imperial de Napoleón.

 

Programa 01. Cuídate de los Idus de Marzo¡

La noticia del asesinato de Cayo Julio César los Idus de marzo del año 44 a.C en la Curia de Pompeyo de Roma, se difundió de inmediato por toda la ciudad. Las calles se vaciaron por completo, las tiendas y todos los negocios se cerraron a cal y canto y el temor se extendió con una rapidez pasmosa como una negra sombra por la gran urbe. Incluso los propios asesinos, temerosos tras el acto que acababan de cometer, corrieron a refugiarse en el Capitolio. Cesar había obviado todas las precauciones y todas las advertencias y el idus de marzo de ese año se tiñó de sangre. Unos días antes, el arúspice Espurninna le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo; ese día cuando se habían encontrado de camino al Senado, Cesar le había dicho riendo: “Ya son los idus de marzo y no me ha ocurrido nada” a lo que el arúspice contestó compasivamente : “Sí…. pero aún no han acabado”.