Historia Contemporanea, Historia Universal

El verdadero D’Artagnan

Alejandro Dumas creó un personaje de ficción llamado D’Artagnan, para protagonizar su novela de «Los tres mosqueteros», popularizado universalmente en infinidad de películas y series de televisión. ¿Pero existió D’Artagnan realmente?. El personaje se basa en la obra «Les mémoires de M. d’Artagnan», de Gatien de Courtilz de Sandras, escritor y ex mosquetero, que a su vez se inspiró en la biografía del militar francés Charles de Batz-Castelmore d’Artagnan.

Pero a diferencia de su alter ego ficticio,no desarrolló apenas su carrera en la época de Luis XIII y del Cardenal Richelieu, sino en la del Cardenal Mazarino y de Luis XIV. Charles de Batz-Castelmore d’Artagnan, nacido entre 1611 y 1615, en el château de Castelmore (Gascuña), pertenecía a un linaje noble de larga tradición militar por parte materna. El linaje familiar no se correspondía en el momento del nacimiento de d’Artagnan con su patrimonio ya que la familia materna estaba empobrecida y, sobre todo por empeño de la novia, emparentada con una modesta familia de la burguesía local dedicada a la recaudación de impuestos y la distribución de carne. Era el cuarto hijo de un total de siete hermanos (cuatro niños y tres niñas). Así que la educación de d’Artagnan y sus hermanos fue escasa; sospechando fundadamente que lo que le esperaba era una vida como sucesor de su padre en la carnicería, el joven marchó a París siguiendo el camino de dos de sus hermanos.

Los mosqueteros de la Guardia o Mousquetaires de la garde, también conocidos como mosqueteros negros y mosqueteros grises, fueron una compañía de combate de la casa militar de la Maison du Roi, la Casa Real francesa. Constituían la guardia del rey mientras estaba fuera de las residencias y recintos reales; dentro de las residencias reales, la guardia estaba formada por los “Garde du corps” y los “Gardes suisses”.

En realidad, un mosquetero era un soldado de infantería armado con mosquete (de ahí su nombre) que apareció en el siglo XVI y combatió en los ejércitos europeos por dos siglos, siendo sustituidos en el siglo XVIII por soldados armados con fusiles de avancarga. El cuerpo de mosqueteros de la guardia se creó en 1622 cuando Luis XIII promocionó a una compañía de caballería ligera (los “carabins”, creada por el padre de Luis, Enrique IV) con mosquetes. Luis XIII dotó a la compañía de mosquetes, lo cual le dio el nombre popular de mosqueteros. La nueva guardia estaba constituida por cien mosqueteros y tres oficiales, dividida en formaciones de infantería y caballería. Los mosqueteros luchaban en la batalla a pie (como parte de la infantería) y a caballo (formando con la caballería). Poco después de su creación, una segunda compañía de mosqueteros fue creada por el Cardenal Richelieu. Tras la muerte del cardenal en 1642, la compañía pasó a su sucesor, el Cardenal Mazarino, que disolvió a sus mosqueteros en 1646. Reaparecieron en 1657 con una compañía de 150 hombres y a la muerte de Mazarino en 1661, los antiguos mosqueteros del cardenal pasaron al control directo del rey Luis XIV. Las dos compañías fueron reorganizadas en 1664, y una de ellas tomó el nombre de “mosqueteros grises” (“mousquetaires gris”) por el color de sus caballos, mientras que la segunda fue llamada los “mosqueteros negros” (“mousquetaires noirs”). Aproximadamente al mismo tiempo se duplicó el tamaño de las compañías. Los mosqueteros estuvieron entre las más prestigiosos de las compañías militares del antiguo régimen; inicialmente el acceso a esta unidad estaba restringido a la nobleza. Con reformas de Michel le Tellier, que obligó a un cierto número de años de servicio militar antes de que los nobles pudieran alcanzar el rango de oficial, muchos nobles intentaron hacer este servicio en las privilegiadas compañías de mosqueteros reales.

Así, en 1630 d’Artagnan llegó a París en busca de gloria y ansioso de convertirse en uno de los soldados que formaban la unidad de los Mosqueteros. Gracias a la influencia de su tío, Henri de Montesquiou y del amigo de este, el Conde de Treville, Charles de Batz-Castelmore d’Artagnan consigue entrar en el Regimiento de Guardas Franceses. Entre 1640 y 1642, participa en las operaciones militares de Arras, Bapaume, Collioure o Perpignan. En estos años probablemente combatió en Flandes y en Lorena, bajo el mando del mariscal de Gramont, y en la siguiente década entró al servicio del Cardenal Mazarino, un italiano que había sustituido a Richelieu en su papel de principal ministro del reino y enorme conspirador al servicio, en este caso, de la Reina, la española Ana de Austria. Hecho que no evitó que Mazarino y la Reina continuarán con su guerra contra España hasta lograr la victoria total en la fase final de la Guerra de los 30 años. En 1644, y bajo la protección del cardenal Mazarino, D’Artagnan pasa a formar parte de la Compañía de Mosqueteros del rey. Fue el mensajero entre la corte y las plazas fuertes durante el conflicto y cuando Mazarino tuvo que partir al exilio, en 1651, ejerció como su agente secreto en las misiones más delicadas.

Durante el reinado de Luis XIV alcanzó el grado de capitán y en enero de 1657, se convirtió en el segundo en el mando de la restituida fuerza de Mosqueteros. Continuó desempeñando misiones importantes, entre ellas, se sabe que formó parte de la escolta del Rey cuando fue al encuentro de su prometida, la también española María Teresa; y que acometió el arresto del poderoso ministro Fouquet. El 22 de enero de 1667 el Rey le entregó el mando de los Mosqueteros, ante toda la compañía, en la llanura de Houilles. Justo a tiempo para que dirigiera a esta unidad en otra nueva guerra contra España. D’Artagnan, al mando de su compañía, partió hacia Flandes, donde participó de numerosos hechos bélicos.

Fue nombrado gobernador de Lille, aunque nunca le gustó demasiado, ya que era un hombre de acción y añoraba el campo de batalla. Su oportunidad llegó cuando al comenzar la guerra franco-neerlandesa fue llamado a filas. En junio de 1673, durante el sitio de Maëstrich, el duque de Monmouth se lanzó a descubierto al asalto de una barricada bajo la metralla holandesa. Rápidamente, D’Artagnan y sus hombres acudieron a socorrerle, pero una bala de mosquete mató al oficial francés en el momento. Luis XIV hizo celebrar un funeral en su capilla y lo sintió profundamente: «He perdido a d’Artagnan, en quien depositaba toda mi confianza y que en todo me servía bien». En 1674, el Monarca fue el padrino del hijo mayor de d’Artagnan, de 14 años, que años después, como otro de los vástagos, se unió a la guardia real.

En 1776, El Cuerpo de Mosqueteros fue disuelto por Luis XVI por razones presupuestarias. Reformados en 1789, fueron disueltos nuevamente poco después. Se reformaron de nuevo el 6 de julio de 1814 y definitivamente se disolvieron el 1 de enero de 1816. Gatien de Courtilz de Sandras, un ex mosquetero y posteriormente ensayista, escribió un libro sobre su vida llamado las “Memorias del señor D’Artagnan, teniente capitán de la primera compañía de los Mosqueteros del Rey”, publicado en 1700, que sirvirá posteriormente a Alexandre Dumas como base de su novela Los tres mosqueteros en 1844.

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